martes, 6 de diciembre de 2011

Juan Luis Cebrián




“La prensa forma parte del sistema”


Entrevista y foto por Gianmarco Farfán Cerdán


Juan Luis Cebrián (Madrid, 1944) es director fundador del prestigioso diario español El País y uno de los nombres más relevantes y premiados de la prensa en nuestro idioma, además de ser escritor y académico. Estuvo en Lima por pocos días como invitado especial del diario La República, que este 2011 cumple treinta años de fundación y, por ello, quiso traer a tan importante personalidad para celebrarlo.

Durante la tarde del lunes 28 de noviembre Cebrián ofreció la esperada conferencia magistral “La crisis europea y nuestro futuro económico” en el auditorio de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Los reconocidos periodistas peruanos César Hildebrandt, Augusto Álvarez Rodrich y Laura Puertas comentaron la conferencia, mientras que Gustavo Mohme Seminario, director de La República, fue el moderador. El autor de La red. Cómo cambiarán nuestras vidas los nuevos medios de comunicación (1998), ante un público mayoritariamente joven y muy atento a la profundidad de sus ideas, analizó la primera gran depresión económica europea ocurrida en 1873. Explicó que tanto en aquella crisis como en la de este 2011 hubo una burbuja inmobiliaria y cientos de miles de personas se quedaron sin trabajo. Asimismo, aseveró que ambas fueron crisis sistémicas -es decir, que fueron el efecto y no la causa de un cambio económico a nivel mundial- y se originaron por la estructura misma de la economía. Las dos condujeron a necesarios virajes en el paradigma económico seguido hasta ese entonces.

Al respecto, Cebrián señaló que ya en el siglo XVIII el filósofo y economista escocés Adam Smith, autor de La riqueza de las naciones (1776), pensaba que el capitalismo debía estar regulado. Sin embargo, en la Europa de hoy el Estado ha fallado en su función reguladora y esto ha contribuido de manera fundamental a la crisis financiera. La cual está impulsada, además, por el ineficiente rol de los bancos, los especuladores y los gobernantes. Por otra parte, liberó al mercado de responsabilidad ante la presente crisis y criticó los intentos europeos de proteccionismo estatal extremo -como el de Angela Merkel en Alemania-.

Acerca de los efectos de la crisis en España, el autor de Cartas a un joven periodista (1997) manifestó que el 40 % de los españoles menores de veinticinco años está sin empleo y -lo que es peor- sin visos de tener alguno durante los próximos cuatro o cinco años. Además, criticó que la burbuja financiera de hipotecas solventase a los partidos políticos españoles. Todo esto ha contribuido para que la democracia, que está basada en el Estado-Nación, siga perdiendo crédito entre los ciudadanos.

Tras culminar la conferencia en sí y ante las interrogantes y los comentarios de sus colegas peruanos sobre diversos aspectos de la economía y el periodismo en Europa, Cebrián realizó una seria autocrítica al gremio. Enfatizó que los periodistas usualmente decimos que representamos al pueblo, pero el movimiento 15-M (o de “los indignados”, el cual está inspirado, parcialmente, en el ensayo político ¡Indignaos! que el diplomático franco-alemán Stéphane Hessel publicó en 2010) de su país está claramente en contra de los banqueros, los políticos y los medios de comunicación. Esto indica que no somos tan representantes del pueblo como ingenuamente solemos creer. Aparte, mencionó alarmado el hecho de que en España cuatro mil periodistas hayan perdido sus puestos de trabajo en los últimos años, debido al avance de las nuevas tecnologías. No obstante, vaticinó con optimismo que “periodistas va a haber siempre”. Y, con evidente orgullo profesional, hizo hincapié en que “en El País las decisiones editoriales las toman los periodistas”, lo cual ha permitido que dicho diario mantenga un liderazgo duradero y una alta credibilidad ante los lectores españoles.

Tras esas magníficas dos horas escuchando y aprendiendo numerosos conceptos económicos y periodísticos del autor de La prensa y la calle. Escritos sobre periodismo (1980), pudimos acercarnos al gran hombre de prensa español y sostener con él un breve diálogo.

Mucho gusto. Muchas gracias por estar en Lima. Usted que ha empezado con el diario El País en el año setenta y seis, ¿cómo ha visto los cambios en el periodismo, en estos treinta años, en su país?
Yo creo que tenemos un periodismo mucho mejor que el que teníamos entonces. Tenemos ahora circunstancias más favorables a la libertad de expresión. Circunstancias institucionales y sociales. Los periodistas jóvenes están más preparados que lo (que) estábamos los de mi generación. Tienen más oportunidades de formarse. También oportunidades de viajar, de conocer al mundo. Más acceso, por así decirlo, y más capacidad de expresarse. Por lo tanto, yo creo que la evolución ha sido muy positiva.


Zonas tangenciales entre la política y la prensa

¿Cuán difícil es separar al poder político de la prensa?
La prensa forma parte del sistema. Es decir, hay cuarto estamento en la Revolución Francesa. Esto es algo que los periodistas muchas veces no comprenden. Lo que pasa es que son más bien un contrapoder que un poder. Y, por lo tanto, siempre hay zonas muy tangenciales entre el poder político y la prensa. A veces, demasiado tangenciales. A veces, (hay) demasiada imbricación de unos con otros, pero es obvio que hay una relación permanente entre fuerzas políticas y medios de comunicación. Porque, como digo, el sistema se ha construido así.


WikiLeaks: documentos robados, pero no secretos

¿Podríamos decir que WilkiLeaks es una nueva forma de periodismo?
WikiLeaks es una nueva y una vieja forma de periodismo. WikiLeaks es una cosa muy curiosa. En primer lugar, siempre en la deontología de los medios ha estado el no acudir a robar documentos. Es decir, el fin no justifica los medios. WikiLeaks son documentos robados. Por otra parte, tampoco es una vulneración de un secreto porque a los documentos de WikiLeaks tenían acceso 500 mil personas antes de que los publicáramos los periódicos. Y, por último, es curioso que WikiLeaks tuvo que acudir a la prensa tradicional -entre otros, El País- para analizar y poner en orden la enorme cantidad de información que había en aquellos 250 mil documentos que contenía ese primer disco de WikiLeaks. Entonces, sí hay una especie de nuevo periodismo basado en la existencia de redes informáticas que tienen toda la información y a la que tienen determinado acceso gentes con capacidad de hacerlo. Incluso, a veces, hackers o piratas que pueden hacerlo aunque no estén autorizados para ello.

¿El nivel de selección de esta información (que eran los 250 mil documentos de WikiLeaks) hace que sea un periodismo clásico?
Ellos acudieron al periodismo clásico, pero pueden evolucionar.

Muchas gracias.
Muchas gracias.

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