“Ahora ya no soy solo peruana, soy migrante”
Entrevista y fotografía por Gianmarco Farfán Cerdán
La poeta, diseñadora, arquitecta de interiores y docente peruana Vanessa
Rochabrún Núñez (Callao, 1985) acaba de publicar su hermoso libro “Volver a
pasar por el corazón del mar”, que es beneficiario de los Estímulos Económicos para
el Libro y el Fomento a la Lectura 2025 del Ministerio de Cultura del Perú y
también del Fondo del Libro y la Lectura 2026 del Ministerio de las Culturas,
las Artes y el Patrimonio de Chile. Además, tiene estudios de posgrado en Ilustración
editorial (Chile, 2025), Educación literaria (Chile, 2025), Gestión de negocios
(Chile, 2014) y Gestión cultural (Argentina, 2010).
Su anterior libro fue el poemario “Espacio de cielo” (2006). Radicada en
Chile desde hace más de una década, donde se ha desarrollado personal y
profesionalmente, volvió a nuestro país en julio para presentar a su nuevo hijo
literario en la Casa de la Literatura Peruana.
Vanessa, un gusto
verte después de años. Felicitaciones por tu libro y cuéntanos un poco: ¿de qué
trata tu libro? ¿Cómo surge toda esta belleza de material, que es casi como
tener un libro lleno de cielo (por el
color celeste de la portada y la contraportada)?
Muchas gracias,
Gianmarco. Es un libro de artista. Me parecía que era pertinente, para lo que
yo estaba escribiendo, que sea así. Poder juntar la materialidad y también la
escritura en un solo libro. Creo que ambos lenguajes se van complementando uno
con el otro y lo que buscaba es que sea una experiencia, en todo momento, para
el lector. Una experiencia mental, como libro de literatura, pero también una
experiencia del tacto, del olfato. Así que espero que las personas que lo
puedan leer les guste esa experiencia.
¿Este libro lo has
gestado en el país donde vives ahora o desde Perú ya lo venías pensando?
No, comenzó allá con el
proceso de escribir los textos.
En Chile.
En Chile, sí, porque
soy peruana, pero vivo en Chile los últimos años… Tomando la decisión ya de
escribir nuevamente, que lo había dejado por mucho tiempo. Me metí a un taller de
literatura y ahí, dentro de los ejercicios del taller, comenzaron a salir estos
textos. Finalmente, para el libro los textos cambiaron mucho. Obviamente, para
el proceso de edición. Me di cuenta que algunos relatos podían abrirse en dos o
tres, que otros podían también unirse y formar uno. Y entré en ese juego de la
escritura, en realidad. Si bien algunos relatos fue difícil escribirlos, siempre
tenía como muy consciente esto del cortar los textos, pegarlos, ir uniéndolos,
como un collage. También está muy presente en este libro este concepto.
Es un libro
objeto, una mezcla de arte con literatura. ¿Siempre has tenido este interés por
mezclar las distintas artes?
Sí, mira, creo que sí.
Y es algo que me di cuenta con este libro. Tú sabes que yo escribí un poemario
hace mucho tiempo. Tú tienes un ejemplar de ello. Si bien no era un libro de
artista ni objeto, sí era un libro que tenía un concepto. El número 20 era el
que ordenaba un poco todo el libro. Se inspiraba en una corriente artística
específica. Entonces, ya desde ahí siento que cada libro que he hecho, en este
caso son dos, tienen sus conceptos, tienen sus cosas que van jalando para
influenciarse y recrear algo nuevo.
¿Habías tomado, de
repente, algún referente de alguna obra para realizar tu libro “Volver a pasar
por el corazón del mar” o te surgió de manera original?
No tomé ningún
referente, la verdad, pero sí, al darme cuenta que este tipo de presentación
entraba dentro del libro de artista, quise profundizar. Entonces ahí comencé a
investigar un poquito más, conocí la obra de Ulises Carrión (1941-1989), que es
un mexicano que hacía mucho libro de artista, hacía mucha poesía visual,
trabajaba mucho con las materias, con las texturas. Me metí también a un curso
de libro de artista para aprender más, de dónde va saliendo y va brotando todo
esto. Así que, si bien la concepción no nació inspirada de ver algo, sí quise
profundizar más en ello, para saber de dónde salía esto, qué tan pertinente era,
qué tan viable era hacerlo en términos económicos, que es un factor importante al
momento de llevar a cabo una obra. Sea un libro o no de artista. Quise
profundizar en eso y el concepto fue naciendo con mucha lentitud. Primero, yo
escribí los relatos y después me di cuenta que yo quería que las personas no
lleguen directamente a esto como que solo abren un libro y pasan las páginas.
Sentía y siento que hay mucha intimidad en esto y hay muchos temas fuertes. Quería
eso transmitir: que antes de llegar a esto había que pasar por ciertos
procesos. Y eso lo transmití en las capas: la capa de la caja contenedor, la
capa del sobre, la capa de desatar. Y ahí finalmente llegar, como al núcleo. Y
eso lo fui como gestando de a poquitos. También lo fui consultando con mucha
gente. Lo consulté, por ejemplo, con Ingrid Córdova Bustos, que es la poeta y
escritora que me ayudó en la edición y que fue con la que llevé este taller. Me
encanta su forma de enseñar, me encanta su forma de escribir. Era para mí la
persona que tenía que acompañarme en el camino. Y después se han ido sumando
otras personas.
Ingrid Córdova Bustos.
Una gran poeta, una
maestraza total, la quiero mucho. Una gran persona. Estaba invitada,
obviamente, como persona importante en este proyecto, pero, lamentablemente, no
pudo venir a Perú. Pero sí va a estar en la presentación en Chile.
Ya que mencionas la presentación en Chile, ¿eso
significa que vas a tener una versión chilena de tu libro?
Sí. Hay una versión
chilena. Es una versión que está trabajada con una editorial en Chile que se
llama Demorada. La gestora, la cabeza de esta editorial es Laura Flores. También
con ella hemos trabajado una segunda versión material de esto. Si bien los
textos no cambian, sí cambia un poco el formato. Se mantiene la caja, se
mantiene el concepto de los sobres, pero la hoja va a cambiar, algunas cosas
ahí, que van a ser interesantes también. Porque esto pasa también con los
libros de artista. No todos son iguales. Ni siquiera dentro de un mismo tiraje,
porque interviene la mano… La mano nunca hace nada igual, ni seriado.
Un lado artesanal.
Exacto. Que era algo
que yo quería destacar mucho también. Porque, además, viene de mi profesión y
viene de nuestros ancestros. Nuestra cultura peruana es mucho de hacer con la
mano. Tenemos una gran sabiduría textil, cerámica, los quipus, ¿cierto? Quería
que esté presente la mano siempre. Si bien me ayudo de la imprenta para poder
seriar algunas cosas, como la caja, las hojas… Porque también quiero que sea un
producto no de nicho ni puntual, sino que sea un poco más masivo. Y en eso la
imprenta ayuda mucho. También quería meterle esto, como más de la mano, de
pintar los sobres, de hacer algunas notas en el papel, esas cosas.
Entonces, luego de este libro, ¿esperaremos nuevos
libros de artista o volverás a solo los libros de literatura?
Yo creo que voy a hacer
un mix. De hecho, tengo un libro, otro, un segundo poemario y ahí quiero
recoger algo que va a ser una sorpresa.
Tu experiencia en Chile, de vida, ya como mamá y
también como mujer, como creadora, ¿sientes que se puede ver plasmada en este
libro?
Sí, totalmente. De
hecho, cuando me voy, después me doy cuenta que tengo nuevas identidades. Ahora
ya no soy solo peruana, soy migrante. Es una identidad también súperfuerte con
la que yo me identifico mucho, puedo ser redundante, pero sí es parte de mí. Y encuentro
relación con los migrantes en eso. Puedo encontrar otros hilos que me unen.
Vallejo, por ejemplo, que siempre me gustó. Después de ser migrante me gusta
más aún, si es posible eso. Gabriela Mistral también, una gran persona migrante,
que siempre se mueve. Otra identidad es la materna, del criar. Otra identidad nueva
que he descubierto allá es la de la neurodivergencia. También soy una persona
neurodivergente. Entonces, se van sumando estas nuevas identidades, que también
son parte del libro, pero no dejo lo otro tampoco. Sigo siendo yo en mi
contacto con el mar. Y con el mar del Océano Pacífico, no es cualquier mar. El
que sigue presente y que me une tanto entre Perú y Chile. Y por eso también
esto es como hablar de eso, de la importancia de los territorios, de elementos
que no nos damos cuenta, no dimensionamos, creo. Cómo nos pueden influir
ciertas cosas hasta que nos faltan. Este libro habla mucho de eso. Es un libro
de duelos, sí.
Vas a tener una presentación en la Casa de la
Literatura mañana viernes.
Viernes a las siete.
Y como tú sabes, la Casa de la Literatura Peruana es
el lugar principal para cualquier escritor en el Perú. Así que nada mejor que
eso.
Sí, así es. Es un honor
y también te agradezco tanto por estar acá, porque nosotros nos conocemos hace
muchos años y es tan lindo reencontrarnos después de tanto tiempo y saber que
seguimos en lo mismo, en este amor por la literatura, por la poesía. Que no
claudicamos ante ello. Así que muchas gracias también a ti por este espacio.
Gracias a ti. Bendiciones para ti y tu familia. Para
todo lo que hagas de ahora hasta la eternidad.
Para ti también. Muchas
gracias, Gianmarco.