sábado, 18 de abril de 2026

Rossana Díaz Costa

 


“El Perú sigue siendo ‘Un mundo para Julius’”

 

Entrevista y fotografía por Gianmarco Farfán Cerdán

 

La escritora, directora de cine y docente (de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y la Pontificia Universidad Católica del Perú) nacional Rossana Díaz Costa (Lima, 1970) ha destacado en los últimos lustros gracias a las películas “Viaje a Tombuctú” (2014, obtuvo premios en festivales de Francia, Uruguay, Colombia y Perú) y “Un mundo para Julius” (2021, ganadora de los Premios Luces a Mejor Actriz, Mejor Actor y Mejor Película). Asimismo, publicó artículos de crítica de cine en la revista “Butaca Sanmarquina”. Y su cortometraje “En camino” ganó una mención honrosa de la BBC en 1997.

En la siguiente entrevista, Rossana detalla sus vivencias, ligadas a la literatura (conoció a Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique en España), antes de volverse directora de cine. Por ejemplo, fue finalista en los años 2001 y 2003 del Premio Copé, así como finalista del Premio Nacional PUCP 2004, en la categoría narrativa. Además, en el 2000 fue ganadora del Premio Federico García Lorca, en España, en la categoría cuento.

También cuenta del enriquecedor y asombroso viaje personal y profesional que significó haber llevado a la pantalla grande una de las novelas más reconocidas y populares de nuestra historia: “Un mundo para Julius” (1970). Por ejemplo, en el 2023 ha presentado la película en la World Intellectual Property Day (WIPO), en Ginebra, Suiza. Así como también la presentó en el 2024 en The Latino and Iberian Film Festival at Yale (LIFFY), en Estados Unidos, y en el 2023 en el Festival de Málaga, en España, e igualmente en la Cinemateca de Bogotá y en la Cinemateca Distrital de Medellín (ambas en Colombia). Asimismo, en el 2022 la presentó en el May Fair Theatre de Londres, Inglaterra; en DePaul University, The University of Maine y Lehman College, las tres en Estados Unidos; en la Cineteca Nacional de Chile, en el Festival Internacional de Cine de Oriente en Guatapé (FICOG), en Colombia; y en el Festival du Cinéma Péruvien, en París, Francia. Actualmente, cinco años después de su estreno, Rossana sigue presentado su excelente film a lo largo del Perú y en el extranjero.

 

Antes que nada, mucho gusto de, por fin, conocerte personalmente. Te agradezco por las películas que has hecho. Las he disfrutado las dos.

Gracias.

 

Y, además, he estado siguiendo todo el recorrido que has tenido desde que estrenaste “Un mundo para Julius”. Y también de “Viaje a Tombuctú”. Después de ya más de diez años de tu primer largometraje. ¿Cómo sientes que ha evolucionado la Rossana de “Viaje a Tombuctú” hasta “Un mundo para Julius”?

El cine es un tema complicado porque tampoco uno puede hacer muchas películas. Son dos películas en el lapso de catorce años. En realidad, como que te demoras siete años en hacer cada uno de los proyectos. “Un mundo para Julius” es un proyecto mucho más grande, empecemos por ahí. Es un proyecto mucho más complejo. Que, además, ha requerido toda una preproducción y una etapa de desarrollo mucho más compleja que la de “Viaje a Tombuctú”. Yo he aprendido como guionista, directora y productora más con “Un mundo para Julius”, en comparación. En “Viaje a Tombuctú” yo era como más libre. Fue mi ópera prima, estaba contando lo que me daba la gana.

 

Sin presiones.

Sin presiones. No tenía presiones ni de tiempo ni tampoco de un público que estaba a la expectativa de algo que ya conoce. Ese es el grave problema de hacer adaptaciones, en general. Es una presión fuerte. Una novela tan representativa acá… Entonces, creo que he aprendido mucho a todo nivel, como cineasta, en estas tres especialidades con las que he tenido que trabajar. También en el trato con el público, en todo el viaje que he tenido, en general, con la película, a nivel de poder ir por el mundo con ella. Me ha hecho aprender mucho acerca de muchas otras sociedades, la problemática de otros países. Uno piensa que, a veces, todos los problemas están en el Perú, pero no. Todos los países tienen problemas muy parecidos, en realidad. Y te das cuenta que te vas a Inglaterra o a Francia o a Alemania y se reconocen en una película peruana, de pronto. Y se hablan de las mismas problemáticas, pero dentro de sus propias realidades. Eso me abrió una expectativa que yo no tenía. Yo pensaba que, en realidad, en Latinoamérica se iban a identificar más porque tenemos los mismos problemas.

 

Cada país tiene sus propios racismos.

Exactamente. Tienen sus propios racismos, sus propias desigualdades, sus propios machismos. Es como que inmediatamente lo llevan a sus problemáticas. Eso a mí me ha hecho aprender mucho acerca del mundo, en general. Uno puede leer, ver películas, pero cuando hablas con las personas… He conocido gente de diversos países, he estado en sitios en los que nunca me imaginé estar. A nivel de público en general y a nivel académico también, porque la película ha viajado mucho por universidades. Creo que eso ha sido la evolución principal para mí. Me he enriquecido muchísimo con el viaje que he tenido con “Un mundo para Julius”.

 

Estaba viendo en tu Facebook todo ese recorrido que has tenido por distintos países, en universidades del Perú, del extranjero, Yale, en Estados Unidos…

Sí. Ha estado en más de 40 países la película. Acaba de estar en Kenia. Ni lo he colgado porque ya ni me dio tiempo, pero está en África, en Asia, en todos los continentes, en realidad. El único sitio en que no he estado es… En Oceanía no he estado.

 

Pronto.

Algún día, espero.

 

Este recorrido que has tenido, tan alucinante, tan extraordinario… En verdad, es como el sueño de cualquier cineasta.

Sí.

 

Poder llevar tu película a donde se pueda. Y, en muchos casos, y estoy casi seguro, sin que tú lo solicites. Te pedirán la película.

Yo no he hecho nada. Todos esos cuarenta viajes que ha tenido la película yo no los he buscado. Yo lo único que sí hice, que yo mandé un mail, que es lo único que yo sí busqué… Yo he vivido en Madrid, yo he vivido en España. La película, lamentablemente…

 

Doce años viviste en España.

Doce años he vivido en España, claro. No se puede estrenar en el cine porque era de la Televisión Española y ellos la querían para la televisión. Además, ellos tienen su propia versión, que es de… que tiene varios minutos menos y la editaron ellos diferente, además. A mí no me gusta mucho esa versión. Yo prefiero mi versión para cine. Esa es mi película, en realidad. Pero, bueno, lamentablemente no se ha podido estrenar en el cine en España. Entonces lo que yo dije: “Ah, no, esto no puede ser”. Todo el mundo me decía: “Pero en Casa de América les puede interesar”. Y escribí a Casa de América y les interesó. Entonces hicimos una función, pero le fue tan bien a la función, que la gente se quedó afuera, con cola, y dijeron: “Ya, perfecto, vamos a hacer más funciones”. Entonces, hicimos… después de dos meses hicimos como dos semanas estuvo en cartelera en Casa de América. Entonces, en Madrid la pudieron ir a ver sin problema en el cine-cine. Eso ha sido lo único que yo busqué. El resto, todas las otras cosas que se han hecho, me han buscado. Han buscado la película. Yo sigo viajando. Cinco años después sigo viajando con la película. Yo, ahora, en Alemania voy a tener una semana, voy a estar en Hamburgo, voy a estar en Glensburg, voy a estar en Berlín, y eso es porque a un profesor le gusta la película y quiere ponerla y voy a estar leyendo “Un mundo para Julius” y la universidad me está pagando todo este viaje tan lindo.

 

¿Y tú sientes que todas estas cosas tan bonitas, todos estos logros, como cineasta, no te generan alguna presión para la próxima película que vayas a hacer?

Sí.

 

¿O por ahora todavía no lo tienes pensado?

Sí y no. En realidad, la presión me la pongo yo misma. Sí, la gente te pregunta cuál va a ser tu próximo proyecto y yo les contesto la verdad: “Yo ahorita estoy escribiendo un guion”. Está muy avanzado el guion, pero de acá a que se pueda hacer todavía. Necesito coproducción con España, necesito desarrollar todo, conseguir el dinero. De acá a siete años se podrá hacer esa película, que se desarrolla principalmente en España.

 

Lo preguntaba porque la expectativa que va a haber para tu tercera película va a ser inmensa.

Sí.

 

Después de “Un mundo para Julius”, yo imagino que…

Es que ya no va a haber otro proyecto como ese. Pero a nivel también de lo que significó: poder conocer a Alfredo Bryce, ser amiga de Alfredo, tener su confianza. Esto es como algo único. Yo nunca he conocido de otros cineastas que han tenido que adaptar... Nunca han tenido una relación así con el autor. Bryce ha sido increíble conmigo, en realidad.

 

Incluso hizo un cameo en la película.

Hizo un cameo en la película.

 

Y tú también, al final, estabas.

Yo también he estado en la película. Claro. La relación con él ha sido muy especial y, en realidad, a mí me ha facilitado todo. Desde el primer momento, desde el tema con los derechos y todo, hasta lo último, él ha facilitado todo. Él es muy cinéfilo. Creo que él siempre quiso ver una de sus novelas en el cine y, claro, no se han adaptado. Bryce tiene un montón de novelas que son como películas, en realidad. Me las he imaginado como películas.

 

Son libros inmensos.

Pero también tiene cuentos. Tiene un montón de cuentos que pueden ser cortos o pueden ser largos también, si los desarrollas más.

 

Es que la gente no conoce mucho los cuentos de Bryce, en cambio las novelas…

Y tiene cuentos fantásticos.

 

Te acuerdas al toque de la novela.

El otro día, ha sido el lunes, ha habido un homenaje a Bryce en un bar que él siempre iba, el bar Olé. Me invitaron. Me dijeron que invitara al niño que hace de Julius, que ya no es un niño, tiene un metro noventa y ya está acabando el colegio. Ahí me di cuenta el cariño que todo el mundo le tiene, pues, también al personaje. Cuando lo vieron a él ya tan grande: “Ah, se ha convertido en Manongo Sterne”, que es el personaje de “No me esperen en Abril”. De pronto ya lo ven como…  ¿Y por qué no haces una película con “No me esperen en Abril” y que él salga? Como si el dinero lloviera del cielo y yo pudiera hacer la película mañana. Y adaptar 600 páginas.

 

Pero tiene lógica que te lo pidan a ti.

Claro. Todo el mundo me dice.

 

Lo hiciste tan bonito (el film).

En la agencia literaria, la de Carmen Balcells, que tiene los derechos, a ellos les gustó mucho la adaptación. Y varias veces me han escrito diciéndome: “¿Por qué no adaptas otra novela de Bryce u otro cuento?”.

 

Yo también te lo hubiera pedido si fuera Carmen Balcells.

Claro. Es que no es tan fácil todo el proceso. No es tan fácil. A mí, si adaptara algo de él, me gustaría algún día adaptar “Con Jimmy, en Paracas”.

 

Algo más pequeño.

Eso es algo que sí me… Pero, claro, se puede convertir en un largo, en realidad. Tienes tú que inventar. Ya no tienes que reducir. Al revés, tienes que aumentar. Pero ese es un cuento que me parece que es muy actual.

 

Me parece mágico todo lo que ha pasado con “Un mundo para Julius”. Entonces, ya no es una presión para ti, sino que, presiento por tus respuestas que me acabas de dar, que te va a liberar de la presión para la próxima película. Ya sabes que no va a haber otro “Un mundo para Julius”.

No. Eso es una experiencia única en mi vida. Yo pienso que ya no va a volver a repetirse una cosa así. Será otro tipo de película, que tendrá otro recorrido, también maravilloso, de repente, pero no esta cosa tierna que ha habido con “Un mundo para Julius”. Porque ha habido toda una experiencia que ha sido muy especial, porque la gente le tiene mucho cariño a la novela. Entonces hay gente que se ha encariñado también con la película. Yo sé de gente que la ha ido a ver cinco o seis veces ¡al cine! Ahorita hay este reestreno, que supuestamente hoy es el último día. No lo sé. Porque, de repente, mañana me sorprenden y me dicen que queda todavía en una sala, pero la gente me escribe para decirme: “Esta es la quinta vez que la veo”. Entonces, tú dices: “Claro, tiene fans”.

 

Y que la reestrenen después de cinco años es alucinante, porque eso no le pasa a nadie.

No ha pasado nunca. Y ha tenido muchas funciones todo el tiempo.

 

Por todos lados.

Mañana es la función en la Biblioteca de la Villarreal, además. No la he promocionado mucho justamente porque estábamos con esta función comercial.

 

¿Lo has tomado casi como un peregrinaje?

Sí.

 

He visto las fotos en Puno, te he visto en Trujillo, en Cusco.

En todas partes. He estado en todo el Perú.

 

Te siento casi como una misionera.

Sí.

 

Que dices: “Voy a hacer el trabajo de una misionera con mi película”.

Así me la he pasado.

 

Es fantástico.

Sí. Es fantástico. Para mí, la experiencia humana que he tenido de conocer a tanta gente también. He estado en varios festivales. Los festivales son muy bonitos, son muchas películas. Son bonitos para yo también ver otras películas. Pero cuando te invitan a estas cosas que son como especiales de la película, todo gira en torno a “Un mundo para Julius” y todo gira en torno a la novela. Entonces, ahí te puedes centrar más en hablar. Además, yo he estudiado literatura, entonces para mí es fascinante poder hablar de la novela también, no solamente de la película. Como soy filóloga también, me encanta, porque como profesora puedo hablar a nivel docente y, al mismo tiempo, puedo hablar como creadora. Por eso te digo: eso no se va a repetir nunca más. Porque es algo que fusiona las dos cosas que más me gustan en la vida.

 

Puedes hablar de lo literario y lo cinematográfico.

Exacto. Y puedo explicar la transposición, cómo se da de la literatura al cine, que ese es un tema que a mí me gusta mucho. Mi tesis doctoral es acerca de eso. Como te digo, no se va a repetir nunca esa experiencia.

 

¿Crees que hubieras hecho “Un mundo para Julius” si es que no te hubieras cruzado con Bryce en España, en La Coruña?

No lo sé. Es imposible saberlo. A veces, también me doy cuenta que no solamente ha sido especial todo el proceso de la película, sino, en realidad, mi relación con Bryce. De alguna manera, yo era una lectora como cualquier otra, pero he tenido una relación con él curiosa a nivel de creación, porque yo lo he conocido en La Coruña en una situación que él estaba dando una conferencia, conversé con él y fue una conversación muy literaria. Porque yo le hablé de literatura en ese momento y nos hicimos chistes mutuos literarios, completamente literarios. Y yo de ese encuentro escribí un cuento, que se llama “Con Alfredo, en La Coruña”.

 

¿No te intimidó Bryce apenas lo conociste?

No. Mucho respeto. Para mí era una persona que yo admiraba mucho.

 

Es como conocer a Vargas Llosa.

También. Bryce me ha dado una suerte especial. Escribí ese cuento que se llama “Con Alfredo, en La Coruña” y yo con ese cuento me gané mi primer premio de literatura importante, que me lo dio Mario Vargas Llosa. Esos fueron tres días que yo estuve en Murcia, en los premios literarios Vargas Llosa, que le llaman así, el Premio Lituma de Cuento, que para mí fue… Yo era chibola, yo tenía en esa época 26 años, acababa de llegar a España, estaba de ilegal, no tenía un sol, ni una peseta en esa época. Y me saqué ese premio y para mí fue una cosa… Gracias a que conocí a Bryce me saqué ese premio. Conocí a Vargas Llosa, estuve tres días desayunando, cenando con Vargas Llosa, y gracias a eso ha sido que él confió también, muchos años después, en el proyecto de la película. Porque cuando yo le escribí para decirle que estaba tratando de hacer el trámite para los derechos, él me dijo: “Tú eres la chica que escribió ese cuento donde salgo yo”. Así. Entonces se acordó de eso. Confió porque yo estaba en un mundo de la literatura también, no era solamente de cine. Y le había gustado “Viaje a Tombuctú”. La había visto.

 

Ese detalle me parece clave para entender lo que acabas de contar de tu vida: que estabas destinada a algo grande. Si en un solo evento estás con Bryce y Vargas Llosa, en España, y ganas un premio en España…

Claro. Pero yo estaba… No tenía ni un sol y estaba de ilegal, hasta las patas, ¿te das cuenta? Y de pronto pasan estas cosas.

 

¿Crees en las señales? Para mí, eso es una señal.

Sí, fue una señal, pero yo no la supe interpretar en ese momento. Yo recién después, de mayor. A veces, estás destinado a ser algo. Porque esa película se pudo hacer cinco veces antes que apareciera yo. Cinco veces compraron los derechos y no se hizo la película. Y, es más, ni siquiera se escribió el guion. Entonces, cuando yo pedí los derechos a la agencia de Carmen Balcells, lo primero que me dijeron fue: “A ver, se han pedido cinco veces los derechos, Alfredo está viejo, ya está enfermo. Él no va a aguantar que otra vez alguien venga a decir que va a hacer la película y no la haga. En este caso excepcional, vamos a pedirte que tengas una primera versión de guion o tratamiento de guion”. Nunca piden eso. Tú pides los derechos para recién escribirlo. Y yo ya tenía el guion. Yo escribí un guion sin tener los derechos, lo cual es algo que nadie hace. Jamás nadie hace eso.

 

Otra señal.

Otra señal. Yo la escribí un verano, sin tener ningún derecho y ni siquiera pensaba en pedirlo. Fue como que “quiero escribir el guion”. “Yo sí tengo una primera versión”. “¿Tienes un guion?”. Les mandé un guion y perfecto, nos pusimos a conversar, ya estaba la mitad del camino hecho y ahí fue que me contaron que nunca habían hecho un guion. Nunca les habían presentado realmente un guion. Entonces, por eso te digo, hay señales.

 

Son señales.

Hay señales, sí.

 

De los actores, en verdad, todos me parece que están muy bien, pero, sobre todo, de los que más me impactaron: Mayela Lloclla.

Mayela, ese papel le vino… extraordinaria.

 

Es fantástica. Hay un plano que está ella en el taxi, cuando se está yendo y está mirando a la cámara: expresa tanto en esa mirada…

Cuando la botan de la casa.

 

Cuando la botan.

Sí.

 

¡Qué expresividad!

Sí.

 

Magnífica actriz. Y luego otro, aunque no aparece en tantos momentos, es Mathías Spitzer, el que hace de Santiago.

Santiago, claro. Es magnífico.

 

Sí. Cuando lo insulta al chofer, realmente uno lo odia.

La idea es que lo odien. Él cuando hizo el casting… Y él es buenísima persona. Mathías es buenísima gente. En el cine se transforma en una persona detestable.

 

Y encima que es alto y tiene aspecto rudo.

Claro, un chico de buena presencia, efectivamente. Él hizo el casting muchos años antes. Cuando él hizo la película tenía más de veinte años, pero él lo hizo (el casting) cuando tenía diecisiete, por ahí. Como pasaba el tiempo… A él sí lo mantuvimos, a los niños pues ya no podían ser. Pasaron varios chicos, muchos actores muy conocidos, pero él no había hecho nada en ese momento, todas nos quedamos así, petrificadas, diciendo: “Él es Santiago”. Estábamos yo con tres chicas más, que me estaban ayudando, diciendo: “Este, de todas maneras, es Santiago”, porque nos dio entre fascinación y miedo. Porque es un chico guapo y todo, pero al mismo tiempo decían: “Dios mío, ¡es malísimo!”. Fue la sensación esa de “¡qué malo eres!” y al mismo tiempo “eres fascinante”. Tenía que ser algo así.

 

Le salió muy natural.

Sí, le salió muy natural.

 

Y luego Fiorella de Ferrari también me pareció…

Perfecta para el papel de mamá.

 

Sí. Esa manera de transmitir que quería mucho a su hijo, pero era muy superficial. El día del cumpleaños lo deja…

Pero sí lo quería.

 

…esperando con su ternito.

Sí.

 

Dije: “¡Qué superficial, aunque lo quiera!”. Pero hay mamás que también son así.

Es que prima lo social. Más importante es tener su posición social.

 

¿Y también la escogiste en un casting?

Casting. En realidad, acá no había muchas mujeres que tú dices… Hay varias actrices muy buenas, pero para ese perfil tiene que ser, pues, muy especial. Susan era hermosa y aparte tenía que ser alta, cualquier cosa que le pongas de ropa tenía que quedarle maravilloso. Y yo siempre pensé: “Tiene que ser una actriz que, además de buena, conozca el mundo”. Y Fiorella lo conoce. Al igual que Mathías. Por ejemplo, él conocía ese mundo y era muy crítico con ese mundo. Interpretaron su papel, pero ellos eran muy críticos del mundo de clase alta acá. Yo conozco, ahorita, a varias Susan, no de los años 50. Entonces, son gente que se comprometió mucho con los papeles, en general. Por eso te digo, fue un proyecto maravilloso, porque la gente le tenía cariño a la novela. Estaban como muy contentos de poder interpretar su papel ahí. Hasta incluso el español que vino, Nacho Fresneda, que hizo de Juan Lucas. Él se leyó la novela rapidito.

 

También estuvo antipático en la película.

Y él es maravilloso. Es de esas personas buenísima gente, pero le hizo de malo también, antipático, patán.

 

Fernando Bacilio también.

Casi no dice nada, pero con la mirada lo dice todo.

 

Esa forma controlada de mover el cuerpo, pero que expresa muchísimo.

Sí, expresa mucho. En realidad, tuve muy buenos actores. He tenido mucha suerte. Fue el casting perfecto. Desde los niños, los adultos, todos.

 

La verdad, te felicito. Tengo que confesarte que he llorado en algunos momentos de la película, porque…

Lo siento, je, je, pero gracias.

 

…Julius tiene tres o cuatro pérdidas en la película muy duras y están muy bien graficadas. Resumes, además, muy bien, porque el libro es más extenso. Pero te felicito. Espero tu próxima película y lo que hagas estoy seguro que te va a ir superbién porque estás bendecida.

Gracias.

 

Tu película es una cosa maravillosa y a las personas que les he comentado, todo el mundo quiere ir a verla. No está por todos lados, pero hay que ir al cine club o hay que ir a los cines donde está.

Pero ha estado en muchos sitios.

 

Sí.

Yo, de verdad, dije: “No va a ir nadie al cine”, pero sigue yendo la gente al cine, a pesar de que ha tenido… Semanalmente hay una proyección en cada sitio. La próxima semana creo que tengo que ir al colegio Raimondi, la próxima tengo que ir a otro colegio, después hay un colegio por Comas también que me ha pedido. Yo me voy desde el Raimondi, Comas, al Villa María, colegios pitucos, colegios públicos, todo. Me llaman los profesores para poner la película.

 

Ese último detalle que acabas de mencionar, que vas al Villa María: me hiciste recordar que tú has estudiado en el San Silvestre.

Yo he estudiado en el San Silvestre y fui una niña becada en el San Silvestre. Un detalle importante.

 

Conoces un poco también ese mundo de Julius.

Por supuesto. Y por eso yo me puse en el mundo de Cano, el amiguito de clase media, porque ese era mi mundo. Yo era la niña de clase media en un mundo de gente con mucho dinero.

 

¿Y te fue difícil estar en el San Silvestre si tu mundo era el de Cano?

Sí y no, porque, en realidad, tengo muy buenas amigas en el colegio. Gente muy sencilla, que tiene dinero, pero que son gente muy sencilla. Son como Julius, de alguna manera. Claro, había otras personas con las que yo no hubiera podido tener una amistad, en realidad. Pero felizmente yo tengo un grupo que hasta ahora son mis amigas, que son gente muy sencilla. Han nacido, pues, en hogares con mucha plata, pero no se comportan con soberbia. Que ese es el problema de las clases altas muchas veces. La mayor parte, en realidad, de las clases altas. Y viven desde la Luna, además. Entonces, he tenido suerte en eso.

 

Viven en su burbuja.

Sí, hay una burbuja. Pero estas personas no viven tan en burbuja, han estudiado en la universidad, se han codeado con gente de otras clases sociales, han conocido otro mundo también. No se han mantenido como una burbuja para siempre. Yo venía de un hogar de clase media, pero he estado en un colegio de clase alta y por el trabajo de mi papá yo conocía pueblos jóvenes cuando nadie todavía conocía. Yo he conocido muchos pueblos jóvenes cuando nadie había ido. Tienes una casa que era como la de Julius y de pronto… Mi papá, a veces, me decía que lo acompañe en cosas y terminaba, pues, en las esteras.

 

Tu papá trabajaba en temas sociales.

Él tenía un negocio que era como de productos de limpieza. Pero, aparte, él tenía un tema con problemas sociales también.

 

Un trabajador social.

Me llevaba a cosas. Entonces, así fue como conocí el Perú a nivel de Lima. Y he viajado mucho. Yo de muy chiquita agarré mi mochila y me fui de viaje. Conoces, pues, los pueblitos que no tienen nada. Eso te hace abrir los ojos a muchas cosas. Entonces, la novela es totalmente actual.

 

Sigue siendo actual.

El Perú sigue siendo “Un mundo para Julius”.

 

Seguimos siendo esa Lima de Julius.

Totalmente. Con otros carros, con otra ropa.

 

Más tecnología.

Es lo mismo. Y hasta peor todavía. Creo que es hasta peor.

 

Muchas gracias, Rossana.

De nada, Gianmarco.

 

Conocerte es un lujo, un honor. Muchas gracias, de verdad. Te deseo todo lo mejor para el futuro.

Gracias. Voy a regresar con mis alumnos.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Destacadas exposiciones de arte, del año 2025, en Lima

 


Texto y fotografía por Gianmarco Farfán Cerdán

 

El primer cuarto de siglo del segundo milenio ha transcurrido ya. El año 2025 demostró que varios maestros contemporáneos de la pintura y escultura peruana (Polanco, Runcie Tanaka, Westphalen, Urbina, Quijano) siguen realizando excelentes exposiciones. También se cumplieron los cien años del nacimiento del legendario Fernando de Szyszlo (quien nos dejó físicamente en el 2017). Además, en el 2025 partieron a un mundo mejor tres magníficos artistas: el pintor y escultor trujillano Gerardo Chávez (ganador del Premio Nichido en París en 1968 y Caballero de la Orden de las Artes y Las Letras 2010 por el Gobierno de Francia), el pintor, grabador y acuarelista limeño Juan Pastorelli (que nació en 1943), y el escultor Carlos Runcie Tanaka (Personalidad Meritoria de la Cultura 2024 y representó al Perú en la Bienal de Venecia 2001, la Bienal de Sao Paulo 2004, la Bienal de La Habana 1989, 1994 y 2015, así como en la Bienal de Cuenca 2004), a quienes se les recordará por su notable talento. Al respecto, tuve la fortuna de entrevistar, hace algunos años, a Fernando de Szyszlo, Gerardo Chávez y Carlos Runcie Tanaka, y eran personas de una gran calidad humana y una sorprendente sencillez, aparte de ser muy valiosos artistas. Se les extrañará por mucho tiempo.

Durante el año 2025 visité 58 exposiciones, repartidas en 29 centros culturales, museos y galerías ubicadas en siete distritos: San Isidro, Miraflores, San Borja, Cercado de Lima, Barranco, Jesús María y Pueblo Libre. Asimismo, desde el 2013 he visitado 1116 exposiciones de arte de más de 800 artistas.

Cabe recordar aquí a las exposiciones ganadoras de los años anteriores: “Prófugos del mar” de Rosamar Corcuera (2013), “Divinas” de Gino Ceccarelli (2014), “Obra Reunida. Retrospectiva 1991-2015” de Luz Letts (2015), “Raíz” de Joan Alfaro (2016), “Delirios crepusculares” de Lennin Vásquez (2017), “El alma del árbol” de José Antonio “Cuco” Morales (2018), “Canto y gemido de la tierra” de Rosamar Corcuera (2019), “Esperando el verano” de Juan Pastorelli (2023) y “Otras historias. Pinturas 2018-2024” de Iván Fernández-Dávila (2024).

Por cierto, mi lista de muestras de arte del año 2024 recibió 947 vistas en mi blog, lo cual significa que generó un verdadero interés entre los seguidores del arte nacional.

A continuación, la lista de las 25 muestras de arte más relevantes del año 2025 (de un total de 58 visitadas) en Lima es la siguiente:

 

1.    1“Pinturas: Dos décadas de color y memoria” de Enrique Polanco.

2.     2“Tributo: Un extraño monumento. Castrillón/Runcie” de Carlos Runcie Tanaka.

3.    3“El agua recuerda” de Silvia Westphalen.

4.    4“El Neoindigenismo de Urbina y las Meninas Peruanas” del cajamarquino Genaro Urbina.

5.    5“Qawary” del arequipeño Abel Rimache Condori.

6.    6“A por el retrato” de Hernán Sosa.

7.    7“Desde la vereda” de Piero Quijano.

8.    8“Quijote de la Mancha” de Fernando de Szyszlo.

9.    9“Se busca una República” de Gonzalo García Callegari.

10 10. “Cenizas culturales” de Carlos Atoche.

11 11. “Miradas de resistencia” de la amazonense Fanny Palacios Izquierdo.

12 12. “Now What?! Painting Edition”. Colectiva de Fidel Barandiarán, Camincha Mulanovich, Sandra Gamarra Heshiki, José Luis Carranza, Jaime Higa Oshiro, Ishmael Randall-Weeks, Angie Bonino, Alberto Borea, Olinda Silvano, Jorge Cabieses, Shanery Obeso, Kinshiro Shimura, entre otros.

13 13. “El Perú y los peruanos. La visión de Francisco González Gamarra”.

14 14. “Nudevember”. Colectiva de Esther Linda Yaurivilca, Zoraya Cánepa, Jhoel Mamani, Carlos Pereyra Colchado, Diana Ortiz, Leo Alban, José Carlos Linares, Diana M. Lanfranchi, Christian Castle, Kledy Benjamín Dongo, entre otros.

15 15. “Lo que habita en la oscuridad” de José Luis Carranza.

16 16. “Silencio abisal” de Manuel Elguera Diez-Canseco.

17 17. “La fuente viva. El arte en la familia Higuchi-Fernández”.

18 18. “La memoria del barro. Una aproximación a la cerámica en Lima”. Colectiva de Carlos Bernasconi, Héctor Urrunaga, Sonia Céspedes Rossel, Andrea Echeverri, Karen Macher, Roxana Cuba, Carmincha Mulanovich, Grimanesa Neuhaus, Félix Oliva, José Pareja, Lala Rebaza, José Luis Yamunaqué, Iliana Scheggia, Alice Wagner, Rosamar Corcuera, entre otros.

19 19. “Ensoñaciones entre los signos de la luz: se cierra un círculo” de la peruano-alemana Elke McDonald.

20 20. “Cíclico. Territorio, memoria y retorno” del arequipeño Ángel Huayhua (Majez).

21 21. “Hijo del clan Siuekuduma, Estrella del amanecer” del loretano Brus Rubio.

22 22. “La piel de mi reino. 25 años y más” de Claudia Coca.

23 23. “Manifiesto del vacío. Pintura contemporánea en el Perú (volumen I)”. Colectiva de Antonio Castañeda, Melissa Larrañaga, Camila Figallo, Iván Fernández-Dávila, Alfredo Alcalde, Sebastián Poggi, David Rejas, Rocío Ponce, Fernando Dolorier, Víctor humareda, José Tola, Sandra Cáceres, Ana Masías, Marcos Palacios, Ángel Loaiza, entre otros.

24 24. “Rayminchik 2025”. Colectiva de María Páucar de Geilich, Marco Alvino Salazar, Su Wand Fong Flores, Dennis Vigo Andrade, Luis Ernesto Quispe Leyva, Víctor Antonio Doria Ramírez, Sandra Moretti Núñez, Jorge Valdivia Córdova, Sara Pérez Atoche, Julio Quispe Virhuez, Luis Leonardo Luna Ojeda, Américo Ccala Quispe, Milagros Gaona Egoavil, Yessenia Sánchez Villanueva, Gustavo Puente Avellaneda, Eloy Martín Amézquita, André Casavilca, Walter Anicama Gómez, Brenda Kuong Pérez, Cleto Carpio Dávila, entre otros.

25 25. “Art Nexo”. Colectiva de Bernardo Barreto, Eduardo Cochachín, Enrique Polanco, Hernán Sosa, John Chauca, José Carlos Ramos, Leoncio Villanueva, Nora Sidoine, Rodrigo Zúñiga, Consuelo Amat y León, Benito Rosas, entre otros.

 

La exposición “Pinturas: Dos décadas de color y memoria” de Enrique Polanco (que fue distinguido como Personalidad Meritoria de la Cultura en el 2018) ha sido, sin duda, la que ha dejado una huella más profunda en el 2025. En la galería Germán Krüger del ICPNA de Miraflores presentó más de 50 cuadros que abarcan su producción desde el año 2004 hasta el 2024. Sus continuas referencias a lugares emblemáticos (como la Ermita de Barranco, el edificio “El Buque” de Barrios Altos, El Cinematógrafo de Barranco, el Cine Ritz del Cercado de Lima, la Quinta Heeren de Barrios Altos, el parque de Barranco, el Mirador de Ingunza en el Rímac, la Casa de las Columnas del Jirón Conde de Superunda, la calle Pejerrey en Barrios Altos, los antiguos Baños de Barranco), personajes (la tapada limeña, una bailarina tropical, barristas de fútbol, músicos, mendigos, locos, la alegoría de la Patria Peruana, un cardenal saliendo del suelo entre llamas, varios seguidores del líder religioso arequipeño Ezequiel Ataucusi, hombres con ropas de la época virreinal, un presidente y una primera dama sin cabeza, un esqueleto que sale caminando de un parque de diversiones) y animales (gallinazos, perros callejeros) de Lima, combinado todo esto con su estilo expresionista figurativo y colorido, generan que siempre sea una experiencia emotiva e impactante el asistir a una de sus exposiciones. Es como visitar la ciudad, pero en una versión plena de potentes colores y reflexiones sobre la realidad en nuestras no siempre tranquilas calles. Es descubrir un lado B de Lima que muchos no sabíamos que podía existir, pero que igual nos asombra y atrae.

Además, en varios de sus cuadros hay referencias a personajes clásicos del cine de acción o de terror: el Nosferatu de F.W. Murnau, el King Kong de M.C. Cooper y E.B. Schoedsack, el Hombre Lobo de George Waggner, el Alien de Ridley Scott.

Sin embargo, no solo llaman la atención la elaborada composición y el color de sus obras, también hay un contenido crítico en ellas. Es evidente que algunas tienen una intención de denuncia social. Directa o simbólica. Por ejemplo, en una pintura se puede ver que tres gallinazos amenazan la bandera peruana puesta sobre un techo (¿podrían ser los políticos del ayer y de hoy que han dirigido nefastamente los destinos de Lima y el Perú?). En otros cuadros se aprecia la pobreza que existe en zonas tugurizadas de Lima y, en alguno más, el efecto tan destructivo de la minería ilegal sobre los ríos.

Tampoco se puede dejar de mencionar el afán integrador de las pinturas de Polanco: en varios cuadros aparece el cronista ayacuchano Guamán Poma de Ayala (1534-1615) caminando por Lima, así como mujeres de pie con sus vestidos andinos, danzantes de La Diablada puneña, el pintor cusqueño Diego Quispe Tito (1611-1681) o un enérgico danzante de tijeras saltando dentro del hermoso Teatro Municipal de Lima. Al respecto, su pintura “El peregrino” (2024) muestra a un chuto jaujino caminando (¿llega a la ciudad o se va?) al borde de un cerro lleno de casas, que podría ser de El Agustino, San Juan de Lurigancho, Independencia, Comas o Carabayllo, distritos que albergan cientos de miles de migrantes. De manera muy merecida, con su exposición “Pinturas: Dos décadas de color y memoria”, Enrique Polanco reafirma su lugar sólido y preponderante dentro de las artes plásticas del Perú.

Aparte de todo lo mencionado, quiero felicitar al pintor y escultor huancavelicano Luis Ernesto Quispe Leyva, que ha sido distinguido recientemente, en enero del 2026, como Personalidad Meritoria de la Cultura por parte del Ministerio de Cultura. Precisamente, Quispe Leyva figura en el puesto 24 de la presente lista de arte, integrando la muestra colectiva “Rayminchik 2025”.

Felicitaciones a todos los artistas jóvenes o consagrados que integran las muestras individuales y colectivas seleccionadas. Confío, con la protección de Dios, nuestro Señor, que pueda publicar mi lista del año 2026 al finalizar estos nuevos doce meses.

 

domingo, 25 de enero de 2026

Ignacio Argüelles Salazar

 


“Volveremos a ser potencia, no solamente en Sudamérica”

 

Entrevista y fotografía por Gianmarco Farfán Cerdán

 

Asumir una federación deportiva en el Perú suele ser una tarea titánica. Nuestro país, lamentablemente, solamente tiene ojos para el fútbol y el vóley, aunque sus resultados han sido bastante pobres en campeonatos internacionales. Deportes como el tenis, el karate, el surf o el bádminton han obtenido (y siguen consiguiendo) mejores resultados, sin tener tantos seguidores, ni recibir un elevado presupuesto por parte del Estado y sin contar con el apoyo permanente de la prensa.

Ignacio Luis Argüelles Salazar es el actual presidente de la Federación Deportiva Peruana de Bádminton. Su periodo va hasta fines del 2028. En la siguiente entrevista, realizada el jueves 30 de octubre del 2025 en el Polideportivo 2 de la Villa Deportiva Nacional (VIDENA), el señor Argüelles explica los planes de trabajo que tiene para su federación durante el presente ciclo olímpico. Apunta a mantener una coordinación constante entre los clubes y la federación para generar mejores badmintonistas, más competitivos. Además, cuenta a los lectores un poco más sobre la historia de este exitoso deporte en el Perú (que ha dado numerosos medallistas bolivarianos, sudamericanos y panamericanos, como Inés Castillo, José Guevara, Lorena Blanco, Mario Carulla, Andrés Corpancho, Claudia Rivero, Cristina Aicardi, José Antonio Iturriaga, Katherine Winder, Rodrigo Pacheco, Valeria Rivero, entre otros), para que se animen a practicarlo.

 

Mucho gusto. Gracias por este tiempo para poder entrevistarlo. ¿Cómo asume usted estos primeros meses de su gestión, que van a ir hasta las Olimpiadas de Los Ángeles 2028?

Buenas tardes. Muchas gracias por la entrevista. ¡Qué bueno que estén cubriendo deportes que no son tan convencionales, tan populares! Ayudan con la masificación y el desarrollo del deporte. Y en cuanto a tu pregunta, lamentablemente, por un tema que escapa de nuestras manos, nosotros, esta junta directiva nueva, asume el plan del 2025 al 2028 de una manera interrumpida, porque recién entramos el 1ro de septiembre. Antes hubo un grupo de trabajo que intentó hacer las cosas bien durante noventa días y antes de eso estuvimos tres meses, más o menos, sin cabeza. La idea de esta nueva junta directiva es que en estos tres años y poco que quedan, sentemos unas bases y construyamos algo que en el pasado no se ha logrado hacer. Yo he jugado bádminton desde los seis años y desde esa época hasta ahora, que tengo 43, he encontrado un montón de problemática que no se ha resuelto y me gustaría resolver varios de esos puntos. Uno de esos es mejorar la calidad de nuestros atletas en el alto rendimiento, que nos genere una cadena. El siguiente paso es preocuparme por el equipo de infantil-juvenil y para eso necesito tener un buen desarrollo en las bases. Lo que vamos a hacer es crear un estándar alto para la gente de alto rendimiento en el equipo de mayores. Exigir la mejora a los clubs que están más desarrollados para que nos nutran de mejores atletas a la selección de mayores. Vamos a crear tres centros de tecnificación, en principio, y luego buscar también encontrar, de la mano con el IPD y la DINADAF (Dirección Nacional de Deporte Afiliado), locales donde podamos poner centros de tecnificación en el norte y el sur del país. Es decir, queremos empezar con tres en Lima, que es lo más sencillo, y una vez que vayamos ordenándonos, poner uno en el norte y otro en el sur. Ese es el plan, en principio.

 

A pesar de todos estos inconvenientes que usted me comenta (en Perú, son comunes a muchas federaciones), la federación de bádminton es una de las más exitosas en los últimos diez, quince años, en nuestro país. Tiene bastantes resultados en categorías juveniles, mayores, hasta infantiles. En ese punto, recibe usted una federación muy buena y, seguramente, con su experiencia como deportista, lo que viene también va a ser muy bueno. Creo que justo acaban de terminar el Arequipa Open y ahora están haciendo el Nacional juvenil. He visto unos chicos allá, en la primera pista, (jugando) un partido impresionante. De diez, once años. Parecían adultos. Literalmente.

Chévere, claro.

 

Flores creo que se apellidaba uno. Y Torres (el otro). Entonces, este nivel de chicos tan talentosos, con todo lo que usted me dice, se va a conservar y seguramente tendrán altas expectativas para los Panamericanos que vienen, en Lima 2027.

Sí, te respondo eso, partiendo la respuesta en dos. Número uno: el bádminton tiene una tradición de setenta años, más o menos, en donde el Perú era un país competitivo a nivel continental. Es decir, estábamos acostumbrados a subirnos al podio y, de vez en cuando, luchar el primer puesto contra Estados Unidos o Canadá. En los últimos años, no sé si las prioridades habrán cambiado, pero nuestro desempeño en los Panamericanos de menores y de mayores decayó bastante. La idea es regresar a lo que hicimos en los noventa, que nos sirvió tanto, que fue mejorar los estándares no solamente de entrenadores sino de lo que pedimos a los atletas. Que puedan convertirse en la mejor calidad de badmintonistas posibles. Entonces, nuestra meta es así, como en los noventa, que Perú peleaba por ser uno de los países que más medallas conseguía en el continente. Dejamos de hacerlo y ahora estamos consiguiendo, a duras penas, una o dos medallas. La idea es sentar las bases. Porque yo entro y hay gente que ya lleva muchos años entrenando, con la que es un poco más complicado trabajar. Pero la idea es construir una estructura que nos permita pensar que de aquí a futuro volveremos a ser potencia, no solamente en Sudamérica sino en el continente americano, en general. Perú llegaba a un sudamericano y solía barrer con el medallero, hoy Brasil es el país que nos compite. Algunas veces, ellos ganan más medallas que nosotros y hay otros países emergentes que están quitándonos podios. La idea es recuperar el dominio sobre la región sudamericana y regresar, de a pocos, a conseguir más medallas a nivel panamericano.

 

Las expectativas para Lima 2027 son altas.

Claro, sí. Tenemos una atleta como Inés Castillo, con experiencia, que está muy bien preparada y que estamos intentando seguir con su preparación para que pueda tentar una medalla. Hemos aumentado al equipo a un chico que en su momento fue juvenil y ahora tiene 20 o 21 años, que es la primera raqueta del Perú, que se llama Adriano Viale. Tenemos a otro chico con mucha experiencia como José Guevara, que consiguió una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Santiago.

 

Santiago 2023.

Sí, claro. Y en mayores estamos consolidando un staff de entrenadores, preparador físico, fisioterapeuta y psicólogo para darle las mejores herramientas al grupo que ya tenemos, para competir de la mejor manera. Ojalá podamos conseguir una o dos medallas en estos Juegos Panamericanos Lima 2027.

 

Señor Argüelles, justo lo que mencionó en la respuesta anterior me hizo reflexionar en que los presupuestos en distintos países, Brasil, Colombia, Chile, son el doble o triple para el deporte que en el Perú. Entonces, me preguntaba si acaso ese despegue de otros países en varios deportes, entre ellos el bádminton, también era parte de la explicación de por qué ya no arrasamos como antes en el bádminton.

En Brasil, una vez que tú organizas una Olimpiada no solamente creas infraestructura, sino que ya subes la valla presupuestal. Entonces, es raro que consigas plata para una federación y luego la reduzcas. Lo normal es conseguir y aumentar. Seguro Brasil se preparó con diez años de anticipación para los Juegos Olímpicos e invirtieron muchísima plata. Por eso tienen jugadores top 20 del mundo o a la campeona panamericana de mayores, que tiene 20 o 21 años. Es de ese producto. Y Colombia también está invirtiendo un montón de plata. Tenemos la suerte de contar con el apoyo del IPD y la DINADAF, en que no solamente nos facilita la infraestructura en la VIDENA con un polideportivo muy bonito, amplio y cómodo para poder entrenar, sino que nos da un buen presupuesto. A medida que el bádminton va creciendo, el presupuesto va quedando corto. No solamente el bádminton tiene que valerse del presupuesto que pasa el IPD, que es una buena cantidad. Entiendo que somos el quinto o sexto mejor presupuesto del país. Además, tiene que pensar en tener recursos propios. Y eso depende mucho de la infraestructura que haya en el Estado para poder organizar campeonatos que nos permitan recopilar ingresos para poder luego reinvertirlos en mejor calidad de entrenadores, apoyo para personas de bajos recursos, etcétera. Entonces, si bien tenemos una buena cifra de aporte económico gracias al IPD, la idea es empezar a generar y que la empresa privada nos dé una mano para aquellos casos de desarrollo que no están presupuestados por el IPD, pero nos importa seguir mejorando. Yo estoy sumamente agradecido con el señor (Federico) Tong y el señor (Roger) Príncipe, el presidente del IPD y el director de la DINADAF, con los presupuestos. Han mejorado los tiempos. Antes se demoraban muchísimo, ahora salen más rápido. Es cuestión de nosotros ahora ordenar la casa y buscar el mejor desarrollo para el bádminton peruano (Nota importante: desde noviembre de 2025 el presidente del IPD es Sergio Luis Ludeña Visalot y desde enero de 2026 el director de la DINADAF es Mauricio Antonio Martínez Lafosse).

 

Y su experiencia como deportista, ¿cómo siente que le ayuda para la gestión deportiva, que es el otro lado del deporte?

Muy buena pregunta. Yo conozco la problemática desde adentro de la cancha, en cuanto al apoyo o no apoyo al desarrollo, la responsabilidad o irresponsabilidad que tienen los atletas a la hora de entrenar, la importancia que tienen los entrenadores, la llegada que puede tener un entrenador a un deportista. Sí, la verdad es que tengo la suerte de contar en mi junta directiva con padres de familia que me dan el feedback o la visión desde la tribuna. Pero, además, también contar con exdeportistas como Claudia Rivero, que clasificó dos veces a las Olimpiadas. Me parece que fue en Londres y Beijing. Contar con Valeria Rivero, que es medallista de Juegos Panamericanos. Y yo. Somos contemporáneos, hemos jugado juntos, hemos tenido una muy buena entrenadora, que fue campeona del mundo en su momento. Entonces, hemos podido hacer un análisis y detectar cuál es la problemática ahora: mucho tiene que ver con la calidad de entrenamientos y de entrenadores que dan los clubs. La idea es hacer un trabajo integral entre la federación y los clubs para que tengan sentido. Es decir, si yo apunto a que mi equipo de mayores tenga ciertas características o aguante cierto rigor del entrenamiento, la idea es que la sub 19 y sub 17 esté preparada para eso. Y así también si quiero competir a nivel panamericano o mundial en sub 19 y sub 17, la idea es que la sub 15 y sub 13 cumplan con ciertos parámetros y características. Vamos a hacer un trabajo integral, no solamente de la federación, sino con los clubes y para eso necesitaré el apoyo de todos los 14 clubs que están afiliados a la junta de bases, tanto como los nuevos clubs que quieran participar o personas independientes. Tiene que ser un trabajo integral. Yo necesito ciertas características para el equipo de mayores. Necesito que los clubs estén alineados y me preparen mejores atletas.

 

¿Usted cree que esa imagen que en los años noventa, ochenta, se tenía del bádminton, de que era un deporte elitista, ahora, estando en la mitad de la segunda década del siglo XXI, ya no existe? ¿Se ha democratizado o todavía queda algo de esa imagen?

Es una pregunta interesante.

 

Para la opinión pública.

Claro. El bádminton se inició en el Club Lawn Tennis. Más que ser un tema elitista, era un tema de tener la infraestructura. Porque para jugar bádminton se necesita un coliseo, con un techo alto, buena iluminación, cuatro paredes decentes y buenas canchas. Entonces, no es fácil.

 

Canchas especiales.

Es más fácil mantener una losa deportiva para fútbol o básquet. Es mucho más sencillo. Es más fácil poner vóley en coliseo o al aire libre que bádminton, que solamente se puede jugar en coliseo cerrado, porque el viento interfiere con el vuelo de la pluma. Entonces, luego del Lawn Tennis pasó a ser el Regatas. Da la casualidad que son dos clubs, más que elitistas, que tenían la infraestructura. La idea no es que sea o no élite, sino encontrar lugares donde pueda haber la infraestructura y darles las facilidades a las personas de bajos recursos o que no tienen acceso a un club, para que tengan la misma accesibilidad y posibilidad de jugar este deporte, que es maravilloso. Es el deporte más rápido de raqueta en el mundo.

 

¿Sobre el ping pong, incluso, se podría decir?

Es el más rápido. Lo que pasa es que hay varios puntos a medir. La distancia entre atleta y atleta, la aerodinámica de la pluma o la pelota. La diferencia entre el tenis de mesa y el bádminton, por ejemplo, es que en el tenis de mesa la pelota cae en la mesa y luego le das. En el bádminton, si cae en el piso, pierdes. Entonces, teniendo en cuenta que la pluma de bádminton a nivel profesional puede alcanzar más de 400 kilómetros por hora y entre atleta y atleta hay, por lo menos, siete metros de distancia y que, si toca en el piso, ya pierdes el punto, y comparas con otros deportes, el bádminton es el más rápido. Más rápido que el squash, que el tenis. Que no quita que sean deportes maravillosos, muy bonitos, que tengan sus fans o lo que sea. Pero el deporte más rápido de raqueta es el bádminton.

 

Una estrategia de algunos países es traer a grandes estrellas mundiales para que puedan promover ese deporte. De repente, ¿en algún momento se podrá ver a Viktor Axelsen acá, en el Perú?

Me sorprende tu pregunta y me sorprende lo bien informado que estás. Efectivamente, esa es una estrategia que estamos guardando para el próximo año. Este año, como hemos entrado al segundo tercio del año, la verdad es que no hemos podido, pero para el próximo año estamos planeando justo lo que tú dices, traer leyendas, estrellas del deporte para masificarlo, promoverlo. No solamente jalar siempre a nivel Lima o provincias sino también de otros países del continente. Si Perú se vuelve el foco del bádminton como fue en los noventa, seguro eso nos va a ayudar a seguir creciendo como federación. No sé si Axelsen porque sigue jugando, pero tal vez deportistas que hayan jugado antes. En julio tuvimos la suerte de ser visitados por Carolina Marín, no sé si la conoces…

 

Sí, claro, la campeona olímpica.

Ha sido campeona olímpica y dos veces campeona del mundo.

 

Y hubiera sido otra vez campeona si no se lesionaba la rodilla.

Correcto. Mira, esa semifinal en que, lamentablemente, se lesionó, de todas maneras, llegaba a la final.

 

Sí.

Ya en una final olímpica puede pasar cualquier cosa.

 

Yo creo que la ganaba, pero ya es un tema de especulación.

Claro. Era muy difícil, porque la chica de Corea es muy buena y es bastante más joven, no tiene lesiones. Entonces, iba a ser un partido, la verdad, de infarto. Hay una que tiene mucha experiencia y otra que tiene juventud y velocidad, entonces podía ser para cualquiera, desde mi punto de vista. Sí, esa es la idea.

 

He visto que en la foto del Arequipa Open hay bastantes niños. Eso me ha dado mucho gusto, porque cuando en un deporte se ven muchos niños, significa que hay una base de la cual poder escoger y formar todas las categorías de manera sólida. Nunca he visto tantos niños en fotos de competencias en bádminton.

Correcto. Tenemos que sumar no solamente al equipo técnico, a los entrenadores y al equipo administrativo, que hacen un gran trabajo, sino a esas personas que están en el día a día en Arequipa, Tingo María, Tacna, Piura, Huaraz, Villa María del Triunfo. Hay un montón de gente moviendo el bádminton en colegios, en distintos clubs, municipalidades. La verdad es que es un gran mérito y un gran aplauso. Todo el sistema está muy desordenado, pero al menos encuentro materia prima. Hay ganas, hay gente que quiere desarrollar el bádminton y masificarlo. La verdad es que fue muy bonito, muy agradable ver cómo en Arequipa había tanto local. Eso nos permite a nosotros facilitar la idea de implementar esos centros de tecnificación que te comenté, en el sur. Si hubiese muy poca gente, no tendría sentido. Entonces, a medida que tengo más gente en el sur va a ser más sencillo y más autosostenible. Porque la idea también es crearlo, apoyarlo y una vez que se vuelva autosostenible, ya pasar a otra provincia. O crear otro centro de alto rendimiento.

 

Si alguna municipalidad acá, en Lima, quiere implementar. ¿Cuánto cuesta implementar con su red, su canchita, todo lo mínimo que se necesita? Más o menos, ¿cuánto está una cancha para poder implementar?

Nosotros usamos canchas marca Yonex, que es la mejor. No necesariamente es la única top, pero desde mi punto de vista y mi experiencia es la que mejor resultados da y la más antigua, la de más experiencia. Canchas top cuestan alrededor de 7500 dólares compradas allá. Traerlas ya es otro costo. Tanto como tienen unas baratas, que cuestan 1700 o 2000 dólares cada cancha. En cuanto a marcas, hay otras como Li-Ning, que es de China. Hay otra que es Víctor, que es de Corea. Hay otra que se llama Flypower, pero esa no sé si hacen canchas. En cuanto a canchas, hay las caras, las top, que se usan para competencias, de 7500 dólares. Y las que son más para entrenamiento o que puedes usar para promover el deporte en municipalidades que tienen un presupuesto un poco más ajustado, son de 1700 o 2000 dólares, más o menos, compradas allá, sin incluir el costo de traerlas.

 

En ese sentido, me acuerdo el caso de éxito de Argentina, no en bádminton sino en el tenis, ellos decían: “Nosotros tenemos canchas de tenis por todos lados”.

Claro.

 

En cambio, me acuerdo que Luis Horna decía que en el Perú no tenemos canchas por todos lados. Que hay distritos muy específicos con gente con alta capacidad adquisitiva que puede ir y pagar el alquiler. Entonces, eso no ayudaba a la masificación.

Sí, la política de temas públicos ahí ha fallado en crear, uno, losas deportivas suficientes o bien ubicadas, estratégicamente ubicadas, para deportes como el fútbol, vóley. Porque tenemos gente, simplemente que en muchos casos se tiene que jugar en la pista. Hay muchos casos. Por ejemplo, escuchaba la entrevista de Jefferson Farfán con Guizasola y Rinaldo Cruzado y hablaban de cómo empezaron jugando en la pista con piedras. Si hubiesen empezado en una losa tal vez no serían tres sino diez de ese grupito y si hubiesen tenido la infraestructura correcta, en su momento, no serían cinco sino serían veinte de esa calidad o de ese grupito nada más. Lo mismo pasa con el bádminton. Se necesita una infraestructura especial. No es sencillo. Ahora, hay una alternativa, que es el AirBádminton, que es jugar el bádminton al aire libre. Puedes comprar una net, una pluma especial de plástico que es aerodinámica, que el viento no tiene injerencia sobre su vuelo y lo puedes jugar donde tú quieras. Eso también es una buena alternativa para iniciar. En China, así como tú ves mesas de ping pong…

 

Por todos lados.

…por todos lados…

 

Es el deporte nacional.

…también ves gente jugando bádminton en los parques.

 

¡Qué bueno!

Entonces, claro, para ellos es prioridad el bádminton y el tenis de mesa. Aquí no, porque se necesitan muchas cosas. Pero a medida que el deporte vaya creciendo y que la cultura deportiva se vaya reestructurando y volviéndose más sólida, seguro encontraremos… Por ejemplo, el bádminton se podría practicar en un hangar, un almacén, que tenga cuatro paredes, un techo alto. Y si nadie está usando el almacén, se busca un convenio con alguna federación, ya sea bádminton, tenis de mesa, pickleball, pádel.

 

Como en la avenida Argentina, que hay un montón de almacenes.

Hay montón, sí, claro. Sí, los que estén en desuso.

 

En la avenida Venezuela también.

Por ahí que se pueden alquilar uno o dos. Mi entrenadora se fue a Estados Unidos, encontró un hangar o un almacén, preguntó cómo era el tema del alquiler. Como ella había sido famosa, le pidió a su antiguo auspiciador Yonex que, por favor, le facilitara unas canchas para poder iniciar el negocio y ahora le está yendo increíble. De hecho, Estados Unidos es potencia en bádminton. La idea es acercarnos lo más posible a eso. Y necesitamos infraestructura. Los clubs van a poder albergar a sus socios. La idea es encontrar coliseos, almacenes o hangares para poder acondicionarlos y darle un espacio a la persona de bajos recursos que no tiene acceso a un club, una membresía o, simplemente, por la casa no tiene una zona. Entonces la idea es poder encontrar estos lugares, ponerles canchas, generar convenios para que cuiden las canchas, porque no son baratas y se malogran muy rápido, y así poder surtir a estas personas que no tienen acceso para que lo tengan.

 

Estaba pensando en lo que usted me dice. Mis compañeros del colegio decían: “Yo soy pelotero”. O las chicas: “Yo quiero ser como Cecilia Tait” o “Yo quiero ser como Rosa García”.

Correcto.

 

Pero nadie te dice: “Quiero ser como Claudia Rivero…

Claro.

 

…o como Inés Castillo”. Sería bonito que un día cambie eso.

Sí. Hemos tenido muy buenos atletas, como Mario Carulla, José Antonio Iturriaga, Gustavo Salazar, Miguel Argüelles, Rodrigo Pacheco, Andrés Corpancho. Y en mujeres Lorena Blanco…

 

¿Miguel Argüelles es su hermano?

Sí, es mi hermano. Él ha sido campeón nacional de mayores y campeón panamericano de menores en su momento.

 

¿Y cuál fue su mayor logro?

¿El mío?

 

Sí.

Yo me retiré joven. Dentro de mis logros está ser subcampeón panamericano de menores en dobles, medalla de bronce en singles.

 

Lo felicito.

Sí, muchas gracias. Y soy el campeón master de 35 y de 40. Yo tengo 43 en la actualidad. Como antes el bádminton solamente se jugaba en dos clubs, la gente de esos clubs conocía a las leyendas del bádminton peruano, pero hoy en día que se ha crecido, que se ha descentralizado el bádminton de estos dos clubs que tienen infraestructura, la idea es que no solamente por televisión, radio o prensa escrita los espectadores tengan conocimiento de estas leyendas o vean a estas personas que se van a convertir en leyendas, para que los tomen como modelos a seguir. Yo empecé en el bádminton porque había gente mayor y yo quería ser igual de bueno como ellos. En mi época, mi pareja de dobles Rodrigo Pacheco fue a una Olimpiada también. Nosotros vimos a gente arriba y eso nos motivó a ser mejores. La idea ahora es que no esté partido, como hemos agarrado la federación este año, sino que haya una conexión, una cadena llena de eslabones fuertes. En donde tenemos a chicos como Adriano Viale, José Guevara o Inés Castillo, las hermanas Munar y Namie Miyahira, que sean los líderes de este nuevo grupo.

 

Y Sharum…

Sharum Durand, Brian Roque, la verdad es que me quedo corto, porque, además, hay chicos en sub 19 que ya están peleando puestos en el equipo de mayores.

 

Me había dicho Inés (Castillo) que ella pensaba estar hasta el 2028 y ahí tenía su meta bien clara. Ya después no sabía mucho qué iba a pasar. Igual Namie Miyahira y Sharum (Durand) también soñaban con Los Ángeles 2028.

Claro.

 

Esa motivación que ellos sienten, yo imagino que también corresponde a que saben que su federación y la infraestructura que tiene la federación les va a ayudar a alcanzar ese sueño.

Por supuesto. Nosotros estamos dándoles las mejores herramientas a los atletas. En quince días llega un entrenador de la India para ayudarnos a alcanzar nuestras metas. Ha llegado recién ahora porque no pudimos contactarlo antes. Recién empezamos esta junta directiva, mi periodo. Él tenía que quedarse con su federación, porque se organizó el Mundial de Bádminton junior en la India. Y la India, hoy en día, se está convirtiendo en potencia. No solamente quedaron terceros en el Mundial, en la modalidad de por equipos, sino que en individuales una de las chicas sub 19 llegó a la final, otra chica quedó en cuartos y otro chico también quedó en cuartos de final del Mundial. Donde China, Japón, Corea, Indonesia, Malasia dominan y Dinamarca y Francia también están entrando, pues la India pisó fuerte en este Mundial. Estamos trayendo justo al entrenador que se ha encargado de la sub 19 para que se encargue de nuestro proyecto.

 

Muchísimas gracias, presidente Argüelles, por la entrevista. Le deseo lo mejor en esta difícil tarea, porque toda presidencia de una federación acá, en Perú, es durísima y seguro va a encontrar obstáculos, pero en Perú estamos acostumbrados a superar los obstáculos, así que no dudo que usted será parte de una gestión exitosa, hasta el final.

Muchas gracias por los deseos. Los invito a todos a practicar el bádminton, a ver el bádminton cada vez que puedan. Entren a nuestra página web, nuestro Instagram y nuestro YouTube. Estamos transmitiendo el campeonato nacional en este momento, en vivo, me parece que en tres cámaras y también transmitiremos la Copa Regatas Internacional, que es la próxima semana, en donde se jugará multicategorías, de 13, 15, 17 y 19. Y, además, el campeonato BWF, que es de la Federación Mundial de Bádminton, en la categoría sub 19, que da puntos para las Olimpiadas juveniles y otros campeonatos importantes de juveniles.