domingo, 23 de agosto de 2026

Juan Carlos Granado Pelayo


Estamos consiguiendo resultados que, hace unos años, eran imprevisibles”

 

Entrevista y fotografía por Gianmarco Farfán Cerdán

 

En el Campeonato Iberoamericano de Atletismo U20 Lima 2026, realizado en junio último en la Villa Deportiva Nacional (VIDENA), España logró el subcampeonato, llevándose 30 medallas (11 de oro, 14 de plata y 5 de bronce). Solamente Brasil pudo superarla. El entrenador Juan Carlos Granado Pelayo fue uno de los principales responsables de este excelente rendimiento de la selección ibérica. En la siguiente entrevista analiza no solamente el presente de sus jóvenes y talentosos atletas, sino que brinda un interesante panorama histórico del atletismo de su país, que siempre es un referente para toda la región hispanohablante.

Por cierto, Juan Carlos Granado Pelayo es Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad de Valladolid, Máster en Alto Rendimiento Deportivo por la Universidad Autónoma y el Comité Olímpico de Estudios Superiores, asistente como entrenador del equipo olímpico para Atenas 2004. Fue reconocido como Mejor Entrenador Nacional 2007. También ha sido profesor de atletismo en la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Además, la legendaria Mayte Martínez (dos veces olímpica, 17 veces campeona de España, Premio Nacional del Deporte 2007, dos veces subcampeona de Europa y dos veces medallista de bronce en Campeonatos del Mundo) fue una de sus mejores atletas dirigidas. Igualmente, es colaborador de la importante revista estadounidense “Runner’s World”. Asimismo, ha publicado artículos académicos en libros sobre deporte.

 

En primer lugar, muchas gracias por esta oportunidad. Es un gusto. En Latinoamérica siempre tenemos a España como un referente por sus grandes resultados a nivel olímpico y mundial. ¿Cómo ve usted, hasta ahora, los resultados de su selección, de sus dirigidos?

De momento tenemos buen campeonato. Hemos obtenido casi pleno de rendimiento en cuanto a los atletas que han participado hasta ahora. Excepto una atleta que venía primera en el ranking, tuvo algunos problemas físicos previos a la competición, que no ha rendido al nivel. Los demás creo que han cumplido todos con las expectativas previas y eso implicaba llegar a los podios o medallas de oro, plata, bronce. Depende del caso, pues. Cada uno ha estado a su nivel. Y lo más importante de todo es: estando cerca de sus marcas personales. Porque en el momento de la temporada que estamos, pues es importante que ya estén en su pleno rendimiento, de cara al Mundial de Oregon que hay en unas semanas. Tienen previamente el Campeonato de España, que ahí es donde decidiremos a la preselección definitiva para el Mundial. No todos los atletas que han venido aquí van a asistir al Mundial, pero de los que van a ir todos están aquí, eso sí, seguro.

 

¿Cuáles son las expectativas que tiene la selección española ya en el Mundial de Oregon?

Ahí las perspectivas, por supuesto, cambian. Hay que ser más realistas, el nivel mundial de un deporte como el atletismo, que es tan universal, pues es complicado llegar a obtener siquiera alguna medalla, pero sí que tenemos atletas de contrastado nivel para poder, por lo menos, estar peleando por ellas. Sobre todo, en medio fondo, que siempre ha sido un poco nuestra punta de lanza. Más alguna individualidad en algún concurso muy concreto, como puede ser algún lanzamiento. Ya es más difícil llegar a estar al nivel del resto de los países. Pero en el medio fondo sí que tenemos opciones de, por lo menos, estar peleando por las medallas.

 

Acá en el medio fondo, en los 1 500 les salió muy bien, un doblete: oro y plata.

Es una de las pruebas principales, en las que tenemos más opciones. Pol Molins, que es el atleta que ganó, tiene una buena marca. Y lo más normal es que, pues siga todavía mejorando esa marca esta temporada. Y si se mete en las marcas alrededor del 3:36, pues sí es posible que esté peleando por las medallas, sabiendo que los países africanos, sobre todo, Estados Unidos también, suelen tener mucho nivel en esta disciplina. Pero, como digo, por lo menos, estar en disposición de pelearlas.

 

El atletismo español: en Sudamérica, sobre todo, recordamos, los que somos cuarentones, cincuentones, a Fermín Cacho.

Sí.

 

Símbolo del medio fondo español.

Sí.

 

¿Fue con Fermín Cacho que el atletismo español adquiere este nivel, que es referencia para todo Iberoamérica, o ya antes tenían un trabajo previo y él fue como el máximo exponente, pero ya venían atrás otros?

Digamos que es la segunda opción que has marcado. En España ya el medio fondo era muy potente. Los pioneros en España, ya legendarios que casi nadie conoce, o en España son poco conocidos, los que marcaron y abrieron el recorrido al medio fondo fueron José Luis González y José Manuel Abascal, de los años ochenta. Fue con los que crecimos los que éramos más jóvenes y coetáneos de Fermín Cacho. Por ejemplo, en mi caso, que era del mismo año de Fermín Cacho. Es verdad que siempre hemos tenido mucho nivel en esa disciplina, 800, 1500, gracias a estos dos atletas, más algún otro que en Europa también destacó con medallas internacionales. Nos dimos cuenta que el medio fondo era la prueba más atractiva para nuestros intereses y donde los chavales entrenaban a querer ser como José Luis González o Abascal, que había una rivalidad muy interesante, de la cual crecieron muchos atletas, como Fermín, que está claro que era un portento físico. El hecho de ganar tantas medallas en los Juegos Olímpicos y los Campeonatos del Mundo, pues ya abrió el camino al resto de los chavales que venían después para seguir apostando por la disciplina del medio fondo como una de las más fuertes del atletismo español.

 

Y también después apareció, ya en otra prueba, Ruth Beitia.

Sí, lo de Ruth Beitia fue más…

 

En salto alto.

… más a fuego lento, no destacó tan rápido, aunque fue medallista en un campeonato de Europa sub 23, pero le costó un poco más conseguir los mejores resultados. Tuvo mucha paciencia y, es más, los mejores resultados los obtuvo una vez que decidió retirarse y volver a la competición. Y ahí fue donde consiguió sus dos medallas olímpicas. Es verdad que, luego, los últimos años de la trayectoria de Ruth fueron increíbles, porque a competición que iba siempre estaba en podio. Digamos que después de un proceso de autoconfianza, que le costó creerse que realmente estaba para el podio en todas las competiciones donde iba, porque físicamente era un portento.

 

Con Aixa Corbacho, que la pude entrevistar, también han podido sacar medalla de oro. ¿Cómo la ve ahora a su dirigida?

Aixa. Digamos que fuera de Galicia pronunciamos “Aixa”, y en Galicia ya lo pronuncian más “Aisha”.

 

Más suave.

Más suave. A ver, es una niña todavía casi, como quien dice que está empezando a obtener sus primeros resultados internacionales.

 

¿Es sub 18 o sub 19?

Es sub 20, porque aquí han venido… todos son sub 20. Lo que pasa es que algunos todavía no han cumplido la mayoría de edad, están en 18 años, pero cumplen este año. Nosotros en España tenemos la política que a cada competición de sub 20 no permitimos que vengan los sub 18.

 

Tiene que ser exactamente de ese año.

Es una política interna para no precipitar el rendimiento de los atletas sub 18. Y, hombre, hoy ha obtenido marca personal, está muy contenta. A ver, no sabemos en el Mundial qué tal le va a ir porque hay mucho nivel, pero ya el hecho de que tengamos un lanzador en el Mundial, para nosotros ya es un pequeño éxito, porque es verdad que los lanzamientos en España cuestan. Cuesta arrancar en una disciplina que requiere mucha planificación y, más que nada, un trabajo a largo plazo para afianzar la técnica y la fuerza, y nos es complejo obtener resultados en lanzamientos así, de una manera habitual.

 

Y también hace un año o dos, si no recuerdo mal, hubo una posta fantástica de mujeres que estuvo ganando medallas en varios torneos a nivel mundial, en 4 x 100.

Sí. Nosotros en España lo que hemos hecho es un trabajo eso sí, planificado, intentando trabajar con un mayor retorno posible de la inversión que hemos hecho en un plan nacional de relevos. En el cual lo que hemos hecho es involucrar a los mejores atletas de la disciplina del 100 y 400, tanto en varones como mujeres, con un compromiso personal de todos los atletas y los entrenadores que están los 365 días del año pendientes de ellos, con concentraciones continuas, permanentes, preparando las competiciones previas o de clasificación para los World Relays o los campeonatos del mundo. Y ahí sí que hay un trabajo que ahora mismo estamos viendo los resultados, de atletas que, aparentemente, no están en su máximo nivel, que están consiguiendo mejorar su rendimiento. Realmente nosotros estamos viendo que este plan nacional de relevos está mejorando al relevo nuestro y a los atletas de forma individual. Y en 4 x 100 en mujeres tenemos un nivel mundial, que estamos siempre en las finales en Europa, siempre peleando por las medallas. Luego en 4 x 400 de chicas también estamos teniendo resultados muy interesantes. De hecho, acabamos de ser finalistas en Mundiales y los Juegos Olímpicos. Y en los relevos mixtos también. Un poco jugando con el buen trabajo que se hace de compenetración, de cambios y de la visión de los técnicos. Entonces, estamos consiguiendo resultados que, hace unos años, eran imprevisibles. Un poco copiando el modelo de otros países europeos, que también optaron por esa vía, como Polonia y Bélgica. Que ha sido un poco el espejo donde mirarnos.

 

¿Cuántos años ya como entrenador, señor Granado, de la selección española?

A ver, el organigrama de la selección española tiene su complejidad y estamos varios técnicos encargados de varias disciplinas. En concreto, yo soy miembro del área de alto rendimiento, que pertenezco al grupo de trabajo del seleccionador nacional José Peiró, Pepe Peiró, que es para nosotros nuestro jefe, como quien dice. Trabajamos una serie de entrenadores muy cercanos con él y nos vamos repartiendo las diferentes competiciones que hay a lo largo de toda la temporada, que son muchas, a nivel internacional y de tipo nacional. Entonces, depende del momento. Yo me he encargado de esta competición. Hace dos semanas estuve también en un campeonato de Europa de Trail (Running), de montaña, y según va avanzando la temporada el seleccionador va a las más importantes, a las que requiere su presencia con más interés. Y luego, pues, vamos trabajando un poco diferentes técnicos, aparte del grupo de seguimiento. Tenemos aquí a entrenadores del grupo de seguimiento de las diferentes modalidades, que son los que hacen el trabajo en el campo con los propios atletas. Yo me encargo un poco de organizar y coordinar a los entrenadores y a los atletas para temas de horarios, temas de que vengan a la competición con toda la equipación, con todo el requerimiento, y que todo esté bien organizado, bien coordinado, para que no haya fallos en el día a día. Pero yo llego a la federación en esta segunda fase, aproximadamente hace ocho años. Es un trabajo que hacemos de buen grado y estamos encantados, porque todos somos unos apasionados de este deporte.

 

¿Y usted ha sido atleta también en su época de juventud?

Sí, un atleta de medio nivel, a nivel autonómico español, que hay mucho nivel en pruebas de fondo. Luego sí me decanté como técnico.

 

¿Usted compitió con Fermín Cacho?

Yo soy coetáneo de Fermín Cacho, pero no era del nivel de Fermín Cacho.

 

¿Y en su misma prueba estaba?

Sí, él hacia 800, 1500. Lo que pasa es que como éramos de la misma zona geográfica, pues coincidíamos haciendo crosses y nos conocemos perfectamente, porque coincidíamos en muchas competiciones ahí en la zona, pero Fermín es… Estamos hablando de otro nivel.

 

¿Pudo obtener alguna medalla nacional usted?

No, solamente por equipos. Precisamente con Fermín Cacho, aprovechando que estaba en el equipo de mi comunidad autónoma. Pues yo aprovechaba que estaba ahí, puntuaba al ser equipo. Pero no más que eso. Mi nivel ha sido de entrenador, que sí que he trabajado con atletas olímpicos. Sí que he tenido como ocho atletas que han participado en los diferentes campeonatos del mundo y Juegos Olímpicos. Lo que pasa es que dejé mi opción como técnico y me he dedicado ahora un poco más a la parte de asesoramiento con la Federación Española.

 

Y para el scouting y selección de los nuevos talentos, hay otra área encargada.

Sí, hay un área de desarrollo, que se encarga un poco de trabajar las escuelas y hacer esa unión que va con el equipo de alto rendimiento, que es donde estoy trabajando yo. Lo que pasa es que ahora la categoría sub 20 ya está un poco en el medio, porque son atletas que, algunos de ellos, incluso, han participado ya con el equipo nacional. Entonces, sí, tenemos grupos de seguimiento de entrenadores que se encargan tanto de la categoría absoluta, como de las categorías intermedias y las categorías menores. Ahí sí que tenemos una red de trabajo, de comunicación, para que todos los atletas tengan un seguimiento, de una manera u otra, en las concentraciones y las competiciones. Esperemos que estos campeonatos sirvan para que Perú y todos los países de alrededor empiecen a tener el mejor rendimiento posible y tengáis ese desarrollo que requiere este deporte tan complicado.

 

¿Qué le parece el nivel de los atletas latinoamericanos, sobre todo, de la zona norte, centro y Sudamérica?

Pues está claro que hay disciplinas fuertes, porque equipos como Brasil tienen muy buenos atletas en disciplinas explosivas o cortas, como los saltos y la velocidad. Incluso, en la marcha también hay mucho nivel en los países latinoamericanos, con Bolivia, Ecuador, México, que siempre ha tenido mucha (presencia) en esta disciplina. Y es cierto que las disciplinas tipo medio fondo y fondo, pues sí se nota que falta trabajo, porque yo creo que materia prima tenéis. Se requiere tiempo, dedicación, buenos entrenadores, asistir a las competiciones. Un poco lo que hemos hecho todos durante tantos años y que seguimos haciendo, porque es la única manera de progresar. Pero el nivel que estamos viendo aquí en la categoría sub 20, yo veo que está muy a la altura de los nuestros. Lo que pasa es que nosotros hemos traído el mejor equipo. Eso también es evidente que se nota en los resultados. Pero, vamos, está claro que hay un nivel medio bastante interesante. En algunas pruebas todavía estamos algo más cojos, pero en las pruebas cortas, explosivas, de saltos y carreras el nivel es bastante bueno.

 

No han querido traer sus postas acá, a Perú.

No.

 

¿No las han traído por un tema de presupuesto?

No. Hemos decidido que los relevos, a pesar de que los trabajamos mucho… No queríamos traer simplemente por el hecho de participar, teníamos que haber hecho un trabajo previo, pero a última hora nos hemos animado y mañana sí que participaremos en el relevo mixto. Entonces, había una calle libre, ya preguntamos a los deportistas y al seleccionador. Hemos optado por mañana presentar un equipo, a ver qué pasa, porque tampoco lo han preparado. Pero yo creo que por las marcas que tienen podemos estar ahí en las medallas y, pues, optar a una medalla siempre es interesante.

 

Muchísimas gracias, nuevamente, y felicitaciones por su trabajo.

Muchísimas gracias a usted. Espero que esto sirva para relanzar un poco el atletismo en Perú.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

Vanessa Rochabrún Núñez

 


Ahora ya no soy solo peruana, soy migrante

 

Entrevista y fotografía por Gianmarco Farfán Cerdán

 

La poeta, diseñadora, arquitecta de interiores y docente peruana Vanessa Rochabrún Núñez (Callao, 1985) acaba de publicar su hermoso libro “Volver a pasar por el corazón del mar”, que es beneficiario de los Estímulos Económicos para el Libro y el Fomento a la Lectura 2025 del Ministerio de Cultura del Perú y también del Fondo del Libro y la Lectura 2026 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile. Además, tiene estudios de posgrado en Ilustración editorial (Chile, 2025), Educación literaria (Chile, 2025), Gestión de negocios (Chile, 2014) y Gestión cultural (Argentina, 2010).

Su anterior libro fue el poemario “Espacio de cielo” (2006). Radicada en Chile desde hace más de una década, donde se ha desarrollado personal y profesionalmente, volvió a nuestro país en julio para presentar a su nuevo hijo literario en la Casa de la Literatura Peruana.

 

Vanessa, un gusto verte después de años. Felicitaciones por tu libro y cuéntanos un poco: ¿de qué trata tu libro? ¿Cómo surge toda esta belleza de material, que es casi como tener un libro lleno de cielo (por el color celeste de la portada y la contraportada)?

Muchas gracias, Gianmarco. Es un libro de artista. Me parecía que era pertinente, para lo que yo estaba escribiendo, que sea así. Poder juntar la materialidad y también la escritura en un solo libro. Creo que ambos lenguajes se van complementando uno con el otro y lo que buscaba es que sea una experiencia, en todo momento, para el lector. Una experiencia mental, como libro de literatura, pero también una experiencia del tacto, del olfato. Así que espero que las personas que lo puedan leer les guste esa experiencia.

 

¿Este libro lo has gestado en el país donde vives ahora o desde Perú ya lo venías pensando?

No, comenzó allá con el proceso de escribir los textos.

 

En Chile.

En Chile, sí, porque soy peruana, pero vivo en Chile los últimos años… Tomando la decisión ya de escribir nuevamente, que lo había dejado por mucho tiempo. Me metí a un taller de literatura y ahí, dentro de los ejercicios del taller, comenzaron a salir estos textos. Finalmente, para el libro los textos cambiaron mucho. Obviamente, para el proceso de edición. Me di cuenta que algunos relatos podían abrirse en dos o tres, que otros podían también unirse y formar uno. Y entré en ese juego de la escritura, en realidad. Si bien algunos relatos fue difícil escribirlos, siempre tenía como muy consciente esto del cortar los textos, pegarlos, ir uniéndolos, como un collage. También está muy presente en este libro este concepto.

 

Es un libro objeto, una mezcla de arte con literatura. ¿Siempre has tenido este interés por mezclar las distintas artes?

Sí, mira, creo que sí. Y es algo que me di cuenta con este libro. Tú sabes que yo escribí un poemario hace mucho tiempo. Tú tienes un ejemplar de ello. Si bien no era un libro de artista ni objeto, sí era un libro que tenía un concepto. El número 20 era el que ordenaba un poco todo el libro. Se inspiraba en una corriente artística específica. Entonces, ya desde ahí siento que cada libro que he hecho, en este caso son dos, tienen sus conceptos, tienen sus cosas que van jalando para influenciarse y recrear algo nuevo.

 

¿Habías tomado, de repente, algún referente de alguna obra para realizar tu libro “Volver a pasar por el corazón del mar” o te surgió de manera original?

No tomé ningún referente, la verdad, pero sí, al darme cuenta que este tipo de presentación entraba dentro del libro de artista, quise profundizar. Entonces ahí comencé a investigar un poquito más, conocí la obra de Ulises Carrión (1941-1989), que es un mexicano que hacía mucho libro de artista, hacía mucha poesía visual, trabajaba mucho con las materias, con las texturas. Me metí también a un curso de libro de artista para aprender más, de dónde va saliendo y va brotando todo esto. Así que, si bien la concepción no nació inspirada de ver algo, sí quise profundizar más en ello, para saber de dónde salía esto, qué tan pertinente era, qué tan viable era hacerlo en términos económicos, que es un factor importante al momento de llevar a cabo una obra. Sea un libro o no de artista. Quise profundizar en eso y el concepto fue naciendo con mucha lentitud. Primero, yo escribí los relatos y después me di cuenta que yo quería que las personas no lleguen directamente a esto como que solo abren un libro y pasan las páginas. Sentía y siento que hay mucha intimidad en esto y hay muchos temas fuertes. Quería eso transmitir: que antes de llegar a esto había que pasar por ciertos procesos. Y eso lo transmití en las capas: la capa de la caja contenedor, la capa del sobre, la capa de desatar. Y ahí finalmente llegar, como al núcleo. Y eso lo fui como gestando de a poquitos. También lo fui consultando con mucha gente. Lo consulté, por ejemplo, con Ingrid Córdova Bustos, que es la poeta y escritora que me ayudó en la edición y que fue con la que llevé este taller. Me encanta su forma de enseñar, me encanta su forma de escribir. Era para mí la persona que tenía que acompañarme en el camino. Y después se han ido sumando otras personas.

 

Ingrid Córdova Bustos.

Una gran poeta, una maestraza total, la quiero mucho. Una gran persona. Estaba invitada, obviamente, como persona importante en este proyecto, pero, lamentablemente, no pudo venir a Perú. Pero sí va a estar en la presentación en Chile.

 

Ya que mencionas la presentación en Chile, ¿eso significa que vas a tener una versión chilena de tu libro?

Sí. Hay una versión chilena. Es una versión que está trabajada con una editorial en Chile que se llama Demorada. La gestora, la cabeza de esta editorial es Laura Flores. También con ella hemos trabajado una segunda versión material de esto. Si bien los textos no cambian, sí cambia un poco el formato. Se mantiene la caja, se mantiene el concepto de los sobres, pero la hoja va a cambiar, algunas cosas ahí, que van a ser interesantes también. Porque esto pasa también con los libros de artista. No todos son iguales. Ni siquiera dentro de un mismo tiraje, porque interviene la mano… La mano nunca hace nada igual, ni seriado.

 

Un lado artesanal.

Exacto. Que era algo que yo quería destacar mucho también. Porque, además, viene de mi profesión y viene de nuestros ancestros. Nuestra cultura peruana es mucho de hacer con la mano. Tenemos una gran sabiduría textil, cerámica, los quipus, ¿cierto? Quería que esté presente la mano siempre. Si bien me ayudo de la imprenta para poder seriar algunas cosas, como la caja, las hojas… Porque también quiero que sea un producto no de nicho ni puntual, sino que sea un poco más masivo. Y en eso la imprenta ayuda mucho. También quería meterle esto, como más de la mano, de pintar los sobres, de hacer algunas notas en el papel, esas cosas.

 

Entonces, luego de este libro, ¿esperaremos nuevos libros de artista o volverás a solo los libros de literatura?

Yo creo que voy a hacer un mix. De hecho, tengo un libro, otro, un segundo poemario y ahí quiero recoger algo que va a ser una sorpresa.

 

Tu experiencia en Chile, de vida, ya como mamá y también como mujer, como creadora, ¿sientes que se puede ver plasmada en este libro?

Sí, totalmente. De hecho, cuando me voy, después me doy cuenta que tengo nuevas identidades. Ahora ya no soy solo peruana, soy migrante. Es una identidad también súperfuerte con la que yo me identifico mucho, puedo ser redundante, pero sí es parte de mí. Y encuentro relación con los migrantes en eso. Puedo encontrar otros hilos que me unen. Vallejo, por ejemplo, que siempre me gustó. Después de ser migrante me gusta más aún, si es posible eso. Gabriela Mistral también, una gran persona migrante, que siempre se mueve. Otra identidad es la materna, del criar. Otra identidad nueva que he descubierto allá es la de la neurodivergencia. También soy una persona neurodivergente. Entonces, se van sumando estas nuevas identidades, que también son parte del libro, pero no dejo lo otro tampoco. Sigo siendo yo en mi contacto con el mar. Y con el mar del Océano Pacífico, no es cualquier mar. El que sigue presente y que me une tanto entre Perú y Chile. Y por eso también esto es como hablar de eso, de la importancia de los territorios, de elementos que no nos damos cuenta, no dimensionamos, creo. Cómo nos pueden influir ciertas cosas hasta que nos faltan. Este libro habla mucho de eso. Es un libro de duelos, sí.

 

Vas a tener una presentación en la Casa de la Literatura mañana viernes.

Viernes a las siete.

 

Y como tú sabes, la Casa de la Literatura Peruana es el lugar principal para cualquier escritor en el Perú. Así que nada mejor que eso.

Sí, así es. Es un honor y también te agradezco tanto por estar acá, porque nosotros nos conocemos hace muchos años y es tan lindo reencontrarnos después de tanto tiempo y saber que seguimos en lo mismo, en este amor por la literatura, por la poesía. Que no claudicamos ante ello. Así que muchas gracias también a ti por este espacio.

 

Gracias a ti. Bendiciones para ti y tu familia. Para todo lo que hagas de ahora hasta la eternidad.

Para ti también. Muchas gracias, Gianmarco.