domingo, 9 de agosto de 2026

Vanessa Rochabrún Núñez

 


Ahora ya no soy solo peruana, soy migrante

 

Entrevista y fotografía por Gianmarco Farfán Cerdán

 

La poeta, diseñadora, arquitecta de interiores y docente peruana Vanessa Rochabrún Núñez (Callao, 1985) acaba de publicar su hermoso libro “Volver a pasar por el corazón del mar”, que es beneficiario de los Estímulos Económicos para el Libro y el Fomento a la Lectura 2025 del Ministerio de Cultura del Perú y también del Fondo del Libro y la Lectura 2026 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile. Además, tiene estudios de posgrado en Ilustración editorial (Chile, 2025), Educación literaria (Chile, 2025), Gestión de negocios (Chile, 2014) y Gestión cultural (Argentina, 2010).

Su anterior libro fue el poemario “Espacio de cielo” (2006). Radicada en Chile desde hace más de una década, donde se ha desarrollado personal y profesionalmente, volvió a nuestro país en julio para presentar a su nuevo hijo literario en la Casa de la Literatura Peruana.

 

Vanessa, un gusto verte después de años. Felicitaciones por tu libro y cuéntanos un poco: ¿de qué trata tu libro? ¿Cómo surge toda esta belleza de material, que es casi como tener un libro lleno de cielo (por el color celeste de la portada y la contraportada)?

Muchas gracias, Gianmarco. Es un libro de artista. Me parecía que era pertinente, para lo que yo estaba escribiendo, que sea así. Poder juntar la materialidad y también la escritura en un solo libro. Creo que ambos lenguajes se van complementando uno con el otro y lo que buscaba es que sea una experiencia, en todo momento, para el lector. Una experiencia mental, como libro de literatura, pero también una experiencia del tacto, del olfato. Así que espero que las personas que lo puedan leer les guste esa experiencia.

 

¿Este libro lo has gestado en el país donde vives ahora o desde Perú ya lo venías pensando?

No, comenzó allá con el proceso de escribir los textos.

 

En Chile.

En Chile, sí, porque soy peruana, pero vivo en Chile los últimos años… Tomando la decisión ya de escribir nuevamente, que lo había dejado por mucho tiempo. Me metí a un taller de literatura y ahí, dentro de los ejercicios del taller, comenzaron a salir estos textos. Finalmente, para el libro los textos cambiaron mucho. Obviamente, para el proceso de edición. Me di cuenta que algunos relatos podían abrirse en dos o tres, que otros podían también unirse y formar uno. Y entré en ese juego de la escritura, en realidad. Si bien algunos relatos fue difícil escribirlos, siempre tenía como muy consciente esto del cortar los textos, pegarlos, ir uniéndolos, como un collage. También está muy presente en este libro este concepto.

 

Es un libro objeto, una mezcla de arte con literatura. ¿Siempre has tenido este interés por mezclar las distintas artes?

Sí, mira, creo que sí. Y es algo que me di cuenta con este libro. Tú sabes que yo escribí un poemario hace mucho tiempo. Tú tienes un ejemplar de ello. Si bien no era un libro de artista ni objeto, sí era un libro que tenía un concepto. El número 20 era el que ordenaba un poco todo el libro. Se inspiraba en una corriente artística específica. Entonces, ya desde ahí siento que cada libro que he hecho, en este caso son dos, tienen sus conceptos, tienen sus cosas que van jalando para influenciarse y recrear algo nuevo.

 

¿Habías tomado, de repente, algún referente de alguna obra para realizar tu libro “Volver a pasar por el corazón del mar” o te surgió de manera original?

No tomé ningún referente, la verdad, pero sí, al darme cuenta que este tipo de presentación entraba dentro del libro de artista, quise profundizar. Entonces ahí comencé a investigar un poquito más, conocí la obra de Ulises Carrión (1941-1989), que es un mexicano que hacía mucho libro de artista, hacía mucha poesía visual, trabajaba mucho con las materias, con las texturas. Me metí también a un curso de libro de artista para aprender más, de dónde va saliendo y va brotando todo esto. Así que, si bien la concepción no nació inspirada de ver algo, sí quise profundizar más en ello, para saber de dónde salía esto, qué tan pertinente era, qué tan viable era hacerlo en términos económicos, que es un factor importante al momento de llevar a cabo una obra. Sea un libro o no de artista. Quise profundizar en eso y el concepto fue naciendo con mucha lentitud. Primero, yo escribí los relatos y después me di cuenta que yo quería que las personas no lleguen directamente a esto como que solo abren un libro y pasan las páginas. Sentía y siento que hay mucha intimidad en esto y hay muchos temas fuertes. Quería eso transmitir: que antes de llegar a esto había que pasar por ciertos procesos. Y eso lo transmití en las capas: la capa de la caja contenedor, la capa del sobre, la capa de desatar. Y ahí finalmente llegar, como al núcleo. Y eso lo fui como gestando de a poquitos. También lo fui consultando con mucha gente. Lo consulté, por ejemplo, con Ingrid Córdova Bustos, que es la poeta y escritora que me ayudó en la edición y que fue con la que llevé este taller. Me encanta su forma de enseñar, me encanta su forma de escribir. Era para mí la persona que tenía que acompañarme en el camino. Y después se han ido sumando otras personas.

 

Ingrid Córdova Bustos.

Una gran poeta, una maestraza total, la quiero mucho. Una gran persona. Estaba invitada, obviamente, como persona importante en este proyecto, pero, lamentablemente, no pudo venir a Perú. Pero sí va a estar en la presentación en Chile.

 

Ya que mencionas la presentación en Chile, ¿eso significa que vas a tener una versión chilena de tu libro?

Sí. Hay una versión chilena. Es una versión que está trabajada con una editorial en Chile que se llama Demorada. La gestora, la cabeza de esta editorial es Laura Flores. También con ella hemos trabajado una segunda versión material de esto. Si bien los textos no cambian, sí cambia un poco el formato. Se mantiene la caja, se mantiene el concepto de los sobres, pero la hoja va a cambiar, algunas cosas ahí, que van a ser interesantes también. Porque esto pasa también con los libros de artista. No todos son iguales. Ni siquiera dentro de un mismo tiraje, porque interviene la mano… La mano nunca hace nada igual, ni seriado.

 

Un lado artesanal.

Exacto. Que era algo que yo quería destacar mucho también. Porque, además, viene de mi profesión y viene de nuestros ancestros. Nuestra cultura peruana es mucho de hacer con la mano. Tenemos una gran sabiduría textil, cerámica, los quipus, ¿cierto? Quería que esté presente la mano siempre. Si bien me ayudo de la imprenta para poder seriar algunas cosas, como la caja, las hojas… Porque también quiero que sea un producto no de nicho ni puntual, sino que sea un poco más masivo. Y en eso la imprenta ayuda mucho. También quería meterle esto, como más de la mano, de pintar los sobres, de hacer algunas notas en el papel, esas cosas.

 

Entonces, luego de este libro, ¿esperaremos nuevos libros de artista o volverás a solo los libros de literatura?

Yo creo que voy a hacer un mix. De hecho, tengo un libro, otro, un segundo poemario y ahí quiero recoger algo que va a ser una sorpresa.

 

Tu experiencia en Chile, de vida, ya como mamá y también como mujer, como creadora, ¿sientes que se puede ver plasmada en este libro?

Sí, totalmente. De hecho, cuando me voy, después me doy cuenta que tengo nuevas identidades. Ahora ya no soy solo peruana, soy migrante. Es una identidad también súperfuerte con la que yo me identifico mucho, puedo ser redundante, pero sí es parte de mí. Y encuentro relación con los migrantes en eso. Puedo encontrar otros hilos que me unen. Vallejo, por ejemplo, que siempre me gustó. Después de ser migrante me gusta más aún, si es posible eso. Gabriela Mistral también, una gran persona migrante, que siempre se mueve. Otra identidad es la materna, del criar. Otra identidad nueva que he descubierto allá es la de la neurodivergencia. También soy una persona neurodivergente. Entonces, se van sumando estas nuevas identidades, que también son parte del libro, pero no dejo lo otro tampoco. Sigo siendo yo en mi contacto con el mar. Y con el mar del Océano Pacífico, no es cualquier mar. El que sigue presente y que me une tanto entre Perú y Chile. Y por eso también esto es como hablar de eso, de la importancia de los territorios, de elementos que no nos damos cuenta, no dimensionamos, creo. Cómo nos pueden influir ciertas cosas hasta que nos faltan. Este libro habla mucho de eso. Es un libro de duelos, sí.

 

Vas a tener una presentación en la Casa de la Literatura mañana viernes.

Viernes a las siete.

 

Y como tú sabes, la Casa de la Literatura Peruana es el lugar principal para cualquier escritor en el Perú. Así que nada mejor que eso.

Sí, así es. Es un honor y también te agradezco tanto por estar acá, porque nosotros nos conocemos hace muchos años y es tan lindo reencontrarnos después de tanto tiempo y saber que seguimos en lo mismo, en este amor por la literatura, por la poesía. Que no claudicamos ante ello. Así que muchas gracias también a ti por este espacio.

 

Gracias a ti. Bendiciones para ti y tu familia. Para todo lo que hagas de ahora hasta la eternidad.

Para ti también. Muchas gracias, Gianmarco.